Domingo Colombres administra un esquema productivo poco habitual en el norte de Tucumán. Sobre 1100 hectáreas, la empresa familiar combina lechería, cría vacuna, engorde de novillos Holando, caña de azúcar y hortalizas bajo invernadero

La unidad quedó en manos de seis hermanos, y Colombres quedó a cargo de la gestión diaria. De la superficie total, 400 hectáreas se destinan al tambo con riego, mientras que las 700 restantes, con lomas y monte, sostienen la cría bovina

Leche en un clima exigente

El tambo funciona con un sistema mixto. Las 603 vacas salen del ordeño de la madrugada, pastorean alfalfa o avena regadas y reciben silaje de maíz. Después del segundo ordeño, por la tarde, pasan a un corral con ración hasta el siguiente turno de ordeñe

Con ese planteo, la producción promedio anual llega a entre 26 y 27 litros por vaca por día, en una zona donde llueven unos 400 milímetros al año y el 80% cae entre diciembre y marzo. Ese patrón complica el manejo por el barro, los problemas podales, las dificultades de parto y el deterioro de los caminos

Para ordenar la producción, la empresa interrumpe los servicios y evita pariciones entre el 15 de enero y el 15 de abril. Además, trabaja con vacas Holando de tamaño moderado e inseminación con toros seleccionados por facilidad de parto y productividad. Los terneros machos se crían, recrían y engordan hasta los 400 kilos

Una parte de la leche, cerca del 30%, se destina a la elaboración de dulce de leche con marca propia, en una planta que maneja un hermano de Colombres

Carne como respuesta al precio

La volatilidad del negocio lechero empujó a la familia a ampliar el mapa productivo. En las 700 hectáreas sin riego, donde se combina monte y campo limpio implantado con buffel grass, mantienen 200 vacas de cría y realizan recría para totalizar una carga cercana a 600 animales

De esa lógica también nació el negocio de la carne. Junto con otros productores, Colombres impulsó una carnicería en Tucumán para agregar valor a los novillos Holando, un macho que históricamente recibe un castigo de precio en el mercado

La estrategia fue criar y engordar esos animales hasta faenarlos y venderlos al público. Hoy comercializan alrededor de 700 novillos Holando por año. Cuando coincide demasiada oferta entre los socios, la salida pasa por vender media res a matarifes

El peso ideal de faena ronda los 400 kilos. Según Colombres, si el animal se pasa de ese punto, desarrolla más hueso, necesita más tiempo de terminación y termina siendo menos eficiente. La venta al público, además, aporta liquidez porque se cobra al contado o con tarjeta

Caña y hortalizas para equilibrar el año

La empresa también trabaja con caña de azúcar en Río Chico, al sur de Tucumán. Se trata de una actividad marcada por ciclos de precios, aunque en los últimos años la producción de alcohol funcionó como amortiguador al ampliar la demanda por la materia prima

A eso se suma una tercera línea de negocios en Trancas: la producción frutihortícola. Hace tres años incorporaron tres invernaderos de 3000 metros cuadrados cada uno, con estructura de postes de eucalipto, cobertura plástica y riego por goteo

El cultivo principal es el pimiento, porque permite cosecha durante todo el año y aprovecha el momento de menor oferta invernal. También producen berenjenas y ajíes en vaina a cielo abierto, con menor rendimiento pero útiles para distribuir costos y ampliar la oferta

Como se trata de una actividad intensiva, requiere personal permanente y jornaleros en la cosecha manual. La comercialización se hace en el mercado local y, aunque todavía representa una porción chica del negocio total, ayuda a ordenar los ingresos a lo largo del año

Menos urgencia, más equilibrio

Colombres admite que durante años asumió todas las presiones de la empresa como si pudiera resolverlas en soledad. Con el tiempo entendió que ese ritmo también afectaba su salud

Hoy sigue atento a cada frente productivo, pero sin dejar que las crisis del negocio definan todo lo demás. Su apuesta es sostener una empresa diversificada y, al mismo tiempo, una vida personal menos absorbida por la urgencia diaria