Una jueza del Tribunal Supremo del Estado de Nueva York habilitó una nueva instancia en el conflicto judicial entre Bioceres Crop Solutions y Jasper Lake Ventures One LLC, junto con otros tenedores de deuda

La magistrada Jennifer G. Schecter permitió avanzar con un discovery, un procedimiento de obtención e intercambio de pruebas. Esa instancia podría permitir que se revise la valuación de un activo entregado en garantía

El valor de ProFarm, en el centro de la disputa

El conflicto comenzó después de que Bioceres incurriera en un default técnico al no pagar una cuota de una deuda total de US$110 millones. Luego, Jasper solicitó el embargo de activos ofrecidos como garantía

Entre esos activos estaba ProFarm, una compañía de tecnología agrícola que Bioceres había comprado por unos US$240 millones en marzo de 2022. En otra instancia judicial, el fondo logró que la empresa fuera valuada en aproximadamente US$15 millones

Bioceres cuestionó la forma en que se subastaron y ejecutaron los activos. La compañía puso el foco en el criterio de razonabilidad previsto en el artículo 9 del Código Comercial y sostuvo que la ejecución no se realizó en términos comercialmente razonables

La empresa llegó a ofrecer US$110 millones a través de terceros para resolver el conflicto, pero la propuesta fue rechazada. En la audiencia más reciente, la jueza desestimó planteos de Bioceres, aunque dejó abierta la posibilidad de que las partes avancen con el discovery

Impacto financiero y operativo

En el mercado, algunas interpretaciones consideran que el procedimiento podría derivar en una revisión al alza del valor del activo. La disputa también es señalada como un factor vinculado con la cotización de Bioceres, que ronda los US$0,24 en el Nasdaq, frente a los US$16 registrados en noviembre de 2021

En marzo, la compañía informó una pérdida de US$189,9 millones correspondiente al segundo trimestre del ejercicio fiscal 2026, período de seis meses cerrado el 31 de diciembre de 2025. Su CEO, Federico Trucco, relacionó entonces el resultado con el conflicto

Bioceres también había retirado a ProFarm de sus activos, una decisión que impactó en sus resultados. En el cuarto trimestre fiscal, finalizado el 30 de junio de 2026, la empresa informó un EBITDA ajustado positivo de US$0,6 millones, frente a los -US$9,6 millones del mismo período anterior

Los ingresos trimestrales fueron de US$55,9 millones. El crecimiento del 36% en nutrición de cultivos compensó menores ingresos en protección de cultivos y el efecto de la reestructuración del negocio de semillas. Rizobacter, controlada por Bioceres y especializada en microbiología agrícola, continúa siendo el principal motor operativo del grupo