Lácteos Capilla del Señor, una empresa familiar de Villa María, Córdoba, concretó el envío de sus primeros quesos sin lactosa a Dubái, Emiratos Árabes Unidos. La carga, trasladada por avión, incluyó 1000 kilos de mozzarella y provoleta

Los productos se comercializan bajo la marca Lombarde y están destinados principalmente al segmento premium y a la alta cocina. La operación permitirá analizar el ingreso de la mercadería y la respuesta de los potenciales clientes

Si la experiencia resulta favorable, la firma prevé aumentar los volúmenes y reemplazar el transporte aéreo por despachos en contenedores

Una apuesta a los quesos de mayor valor agregado

El ingreso al mercado emiratí representa un desafío para la compañía debido al reconocimiento que tienen los quesos europeos entre los consumidores de productos de calidad. La empresa busca diferenciarse con una línea sin lactosa desarrollada junto con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI)

Según explicó Álvaro Ugartemendía, dueño de la firma, el proceso permite elaborar los quesos sin incorporar la enzima que habitualmente se utiliza para degradar la lactosa en otros alimentos

Entre 2025 y 2026, la compañía superó las 600 toneladas exportadas de productos sin lactosa. Sus principales destinos fueron Perú, Brasil y Paraguay, a los que ahora se suma Emiratos Árabes Unidos

Una expansión que comenzó en 2007

Lácteos Capilla del Señor inició sus exportaciones en 2007. En 2011, de acuerdo con Ugartemendía, se convirtió en la primera empresa argentina en enviar queso a China. Más tarde sumó operaciones con Corea, Rusia, Colombia, Venezuela y Chile

El próximo mercado en la mira es Vietnam. La empresa trabaja desde hace varios años para ingresar allí y recientemente envió productos destinados a una degustación de alimentos argentinos

Para el empresario, la llegada a destinos lejanos requiere tiempo y confianza para construir un lugar en cada mercado

De la producción lechera a la industria

Ugartemendía pertenece a la tercera generación de productores lecheros de su familia y es la primera dedicada a la industrialización. La fábrica nació con el objetivo de transformar la leche producida por el grupo familiar y agregarle valor

La provoleta enviada a Dubái también tiene una conexión con la historia familiar. El abuelo del empresario entregaba leche a Natalio Alba, creador de ese tipo de queso, y el campo familiar estaba ubicado junto a su establecimiento

Por ese vínculo, los quesos para parrilla formaron parte de la empresa desde sus comienzos

Una organización sin jefaturas

Desde 2018, la compañía funciona sin gerentes, jefes ni supervisores. El modelo busca que cada integrante asuma la responsabilidad sobre su actividad y que las decisiones se apoyen en la confianza, los consensos y el compromiso individual

La transformación demandó capacitaciones y un cambio gradual en la cultura interna. La empresa trabajó sobre tres ejes: la familia, el conocimiento y la propia organización

Dentro de ese esquema, los trabajadores pueden ausentarse ante una necesidad familiar sin sufrir un perjuicio económico y adaptar sus horarios si desean estudiar