La cuenta regresiva ya empezó. Los principales desarrollos asociados a Vaca Muerta necesitan reunir, antes de que termine 2026, cerca de US$20.000 millones para encarar su siguiente etapa de expansión
El objetivo es aprovechar la ventana financiera de este año y dejar encaminadas las estructuras de deuda antes de entrar en 2027, un período marcado por elecciones y mayor incertidumbre
Los proyectos que empujan la agenda
En esa lista aparecen el gasoducto vinculado a Southern Energy, que abastecerá a los dos buques del primer esquema argentino de exportación de gas natural licuado; Argentina LNG, impulsado por YPF junto con Eni y XRG; la planta de urea que Pampa Energía proyecta en Bahía Blanca; y la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, que analiza TGS
Más allá de los plazos técnicos de cada obra, la urgencia también responde al contexto financiero. En el sector advierten que un año electoral suele elevar el riesgo país, encarecer las tasas y achicar el universo de inversores dispuestos a comprometer capital a largo plazo
Argentina LNG, la operación más grande
La estructura de mayor envergadura es la de Argentina LNG. YPF, Eni y XRG trabajan en un financiamiento de entre US$14.000 millones y US$16.000 millones para un proyecto integrado que incluirá producción en Vaca Muerta, transporte hasta Río Negro y licuefacción para exportación
JP Morgan y Santander actúan como asesores financieros mientras avanzan las conversaciones con bancos internacionales y agencias de crédito a la exportación. El objetivo de los socios es completar la operación antes de fin de año, en paralelo con la decisión final de inversión
Entre las agencias evaluadas figura SACE, la agencia italiana de crédito a la exportación, por la presencia de Eni y la posible participación de proveedores italianos. También hay contactos con organismos de otros países vinculados con equipos, ingeniería y potenciales compradores del GNL
Southern Energy ya cerró su estructura
Southern Energy fue el primer proyecto en alcanzar el cierre financiero. La compañía está integrada por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG
La inversión total rondará los US$1300 millones. Unos US$900 millones se cubrirán con project finance y el resto con aportes de los socios
El esquema fue estructurado por Citi, JP Morgan, Itaú y Santander, con la participación de entre seis y ocho entidades adicionales. El crédito se repagará con los ingresos futuros del propio proyecto y servirá para construir un ducto de 478 kilómetros que conectará Vaca Muerta con los buques de licuefacción frente a la costa de Río Negro
Hasta que la obra esté operativa, el consorcio usará capacidad disponible del Gasoducto San Martín
El antecedente que abrió el camino
La arquitectura financiera de Southern Energy siguió la senda marcada por Vaca Muerta Oil Sur, el oleoducto que llevará petróleo desde Neuquén hasta Punta Colorada, en Río Negro
Ese proyecto obtuvo en 2025 un préstamo sindicado por US$2000 millones, cerca del 70% de la inversión prevista. El resto quedó en manos de los socios
VMOS reúne a YPF, Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron Argentina, Shell Argentina y Tecpetrol, además de Gas y Petróleo del Neuquén. El crédito fue liderado por Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander, con la participación de 14 bancos e inversores institucionales
Pampa y TGS, en búsqueda de fondos
Pampa Energía todavía trabaja para conseguir hasta US$1600 millones para su planta de urea granulada en Bahía Blanca. El proyecto, que demandará US$2700 millones, fue incorporado al RIGI y tendrá capacidad para producir 2,1 millones de toneladas por año
La empresa conversa con IFC y BID Invest para estructurar un préstamo tipo A/B, en el que los multilaterales aportan una parte y movilizan capital privado. Si esa vía no avanza al ritmo esperado, la compañía evalúa recurrir directamente a bancos comerciales
TGS, por su parte, estudia una inversión cercana a US$1000 millones para ampliar el transporte desde Vaca Muerta. La obra permitiría sustituir importaciones, acompañar el crecimiento de la producción neuquina y llevar más gas a los principales centros de consumo
Una pelea por tiempo y por bancos
La simultaneidad de estas operaciones genera una presión adicional. Los mismos bancos vuelven a aparecer en distintas partes de la cadena, ya sea como asesores, estructuradores o prestamistas
Las compañías no solo compiten contra el calendario electoral: también disputan la atención de un grupo acotado de entidades internacionales, con límites de exposición y capacidad finita para asumir riesgo argentino
La estrategia, en paralelo, incluye sumar capital de accionistas y emitir obligaciones negociables en los mercados local e internacional. Incluso algunas pymes comenzaron a colocar pagarés dolarizados con tasas de entre 6% y 7% anual
El antecedente más reciente ayuda a explicar la urgencia. Durante la campaña de 2025, el mercado de obligaciones negociables se desaceleró con fuerza y en septiembre cayó a US$146 millones, su mínimo del año. Luego, con el resultado electoral favorable al Gobierno, la actividad repuntó y en noviembre las colocaciones llegaron a US$3140 millones