A los 27 años, Balthazar Gravier encontró en Madrid el lugar para desarrollar su carrera profesional. El hijo mayor de Valeria Mazza y Alejandro Gravier, ingeniero industrial formado en el ITBA, decidió enfocarse de lleno en los negocios y dar sus primeros pasos en el mundo inmobiliario
Un proyecto propio en la capital española
En diciembre de 2025 se conoció que constituyó en Madrid la sociedad Finca Valeria SL, dedicada a la compraventa y el alquiler de bienes inmuebles por cuenta propia. La firma quedó inscripta con domicilio en Paseo de la Castellana 683 y un capital social de 3000 euros, con inicio de actividades previsto para el 1 de enero de 2026
El nombre elegido remite a la chacra familiar de Punta del Este, Uruguay, un lugar muy ligado a los Gravier y a sus celebraciones de Año Nuevo
bajo y mirada empresarial
Quienes lo conocen lo describen como una persona concentrada en su trabajo y con condiciones para los negocios. Además de su emprendimiento, trabaja en un fondo vinculado al real estate y vive en Madrid desde hace tiempo
Su cuenta de Instagram es pública, pero mantiene una presencia discreta: publica poco y su última actividad en el feed data de enero. Allí predominan las postales familiares, encuentros con amigos y recuerdos de su paso por el esquí, disciplina en la que fue campeón argentino y sudamericano
Una familia con caminos diversos
Antes de dedicarse por completo al mundo empresario, Balthazar también hizo algunas producciones como modelo. Hoy sigue apareciendo en ocasiones especiales junto a sus padres y hermanos en galas y eventos
En mayo, cuando cumplió 27 años, Valeria Mazza y Alejandro Gravier viajaron a Madrid para acompañarlo en una celebración íntima. En el brindis se sirvieron vinos blancos de Finca Valeria, la marca que la familia lanzó a comienzos de 2026
El resto de los hijos del matrimonio también tomó rumbos distintos: Tiziano se volcó al esquí alpino y debutó en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026; Benicio trabaja como modelo y actor en la tercera temporada de Margarita; y Taína se mueve entre la moda y la creación de contenido