Céline Dion volvió a los escenarios a los 58 años, después de atravesar un proceso de rehabilitación por el síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica y autoinmune poco frecuente que le provoca rigidez muscular

En marzo, la cantante confirmó su regreso con una serie de presentaciones en el Arena de La Défense de París, Francia. El ciclo contempla 16 shows entre septiembre y octubre de 2026. La primera función se realizó el 12 de septiembre y, debido a la alta demanda, se agregaron diez fechas para mayo de 2027

Un tratamiento para recuperar la confianza física

Para volver a interpretar su repertorio frente al público, Dion realizó una rehabilitación que incluyó nuevos medicamentos, fisioterapia, terapia vocal e inmunoterapia. El proceso le permitió mantener activo su cuerpo y avanzar hacia un objetivo que durante un tiempo parecía inalcanzable

Una vez afianzada esa recuperación, incorporó un entrenamiento específico. La artista realiza sesiones de pilates de 90 minutos tres veces por semana y, durante los días restantes, toma clases de ballet en una compañía local

Dion aseguró sentirse “orgullosa” de sí misma por haber alcanzado una meta para la que su cuerpo todavía no estaba preparado. Su regreso también tuvo un antecedente importante en julio de 2024, cuando interpretó “Hymne à l’amour”, de Edith Piaf, junto a la Torre Eiffel durante la inauguración de los Juegos Olímpicos de París

El reencuentro con sus fanáticos

La cantante canadiense también destacó el vínculo que mantiene con sus seguidores, quienes permanecieron cerca durante los momentos más difíciles de su enfermedad

“Me ayudaron de formas que ni siquiera podría describir y soy realmente muy afortunada de tenerlos”, expresó a comienzos de este año. Luego les anunció que volverían a encontrarse en París, y la respuesta del público llevó a agotar las localidades y sumar nuevas funciones

Al referirse al cariño de sus fanáticos, Dion explicó que se debe, en parte, a que siempre se muestra como “un libro abierto”. “Soy honesta, y no siempre es bonito. A veces son cosas felices, a veces tristes, pero se llama vida. En lugar de cuestionar la vida, ¿podés vivirla? Así que estoy viviendo mi vida, estoy viviendo la vida”, reflexionó