César Bordón soñó con ser basquetbolista, llegó a jugar en River y hasta fue árbitro, pero la altura terminó inclinando su destino hacia otro lado. Un amigo lo acercó al teatro y ese paso, casi casual, abrió una carrera sostenida durante décadas en cine, televisión y escenario
Hoy está al frente de Canelones, la película inspirada en un cuento de Hernán Casciari que protagoniza junto a Verónica Llinás, Darío Barassi y Agustín “Rada” Aristarán. El estreno será este jueves 6 en cines y luego también llegará a Flow
Bordón recuerda que su primer trabajo en ficción fue en El infiel, donde apenas decía una frase: “está detenido”. Desde entonces sumó papeles en producciones muy distintas, como el padre de Lali Espósito en Casi Ángeles, el representante de Luis Miguel y el padre de Nahir en la serie sobre ese caso
Sobre esos personajes basados en figuras reales, asegura que no tiene conflicto. Dice que en algunos casos se parece físicamente más y en otros la construcción parte de los datos disponibles, la observación y la búsqueda de un tono propio. En Canelones, explica, trabajó sobre el material del libro y también conversó con Casciari y con su madre, Chichita, para completar la dimensión humana del personaje
La película, define, es una comedia negra con venganza fallida, un enamoramiento que cambia de sentido y una sucesión de torpezas. Ese clima, admite, es el tipo de humor que más disfruta
Además del estreno, Bordón tiene otros proyectos en marcha: en unas semanas empezará a filmar otra película y ensaya No me dejes así, una obra que estrenará en Timbre 4 con dramaturgia de Mauricio Kartun
Su presente también incluye trabajos en formatos breves y en plataformas. Participó de una serie vertical vinculada a Wanda Nara y Maxi López, una experiencia que inicialmente le resultó extraña por su estructura de capítulos de un minuto, pero que terminó valorando por su lógica de consumo y su alcance
Antes de consolidarse como actor, atravesó años de oficios paralelos. Fue encargado de un restaurante, trabajó en producción y también se movió en el circuito teatral independiente. En los 80, La banda de la risa le dio visibilidad y la posibilidad de ganar sus primeros ingresos estables dentro del medio
También pasó por Videomatch, aunque en un lugar poco visible: más cerca de la producción y de las ideas para cámaras ocultas que delante de cámara. Más tarde volvió al programa ya como actor, en otra etapa de su carrera
Al mirar hacia atrás, Bordón resume su recorrido como una sucesión de cambios necesarios. El básquet quedó atrás cuando entendió que no iba a llegar profesionalmente, y entonces buscó otra salida. Lo que siguió fue una formación constante y una carrera construida a fuerza de persistencia
Dice que viene de una familia trabajadora y que ese ejemplo marcó su manera de vivir. Cuando tuvo dinero, cuenta, no apostó a grandes excesos. Aprendió a administrarse y a sostenerse con paciencia, sin perder de vista que su objetivo nunca fue entrar en una novela, sino ser actor
En el plano personal, está casado desde hace más de veinte años con Gloria, que se dedica a la restauración de muebles, y tiene una hija, Antonia, que muestra vocación artística mientras combina su formación con una salida laboral más inmediata