Clara Ulrich convirtió el humor en una herramienta central de su trabajo. Empezó a estudiar actuación a los 15 años, pasó diez años en radio, hizo teatro y llegó incluso al cine, hasta que una mudanza a Miami la obligó a reconstruir su carrera desde cero
Un reinicio lejos de su escena habitual
Su traslado a Estados Unidos fue, al mismo tiempo, el momento más difícil y el punto de inflexión de su trayectoria. Sin la red profesional que tenía en Buenos Aires, tuvo que volver a presentarse, tocar puertas y mostrar su experiencia en un entorno donde nadie la conocía
Primero intentó rearmarse desde la radio y después en proyectos televisivos vinculados con Latinoamérica, pero el camino terminó llevándola al teatro y al stand-up. De ese proceso nació SOS mamá inmigrante, una propuesta que creció a partir de una función breve y abrió nuevas presentaciones en distintas ciudades de Estados Unidos
Del cine a la comedia en vivo
Antes de instalarse en Miami, Ulrich también tuvo una participación en Tetro, la película de Francis Ford Coppola, donde interpretó a una amiga de Maribel Verdú. La experiencia, breve en pantalla, quedó marcada por el contacto directo con una producción de gran escala y con el propio director
Hoy, con una carrera que combina teatro y stand-up, prepara una gira que la llevará por Sudamérica y luego por varias ciudades de Estados Unidos y Europa. El 4 de septiembre presentará en el Gran Rex Yo quiero ser mi marido, un espectáculo en el que trabaja sobre la pareja, la maternidad, los mandatos y los roles domésticos
Ulrich resume su recorrido como una mezcla de perseverancia, tiempo y trabajo. Para ella, la mudanza a Miami fue el quiebre que la empujó a dedicarle de lleno su presente a la actuación