El tren fluvial comenzó como una aventura cinematográfica entre amigos y terminó cargando también con el peso de una despedida. Lorenzo “Toto” Ferro y Lucas Vignale imaginaron, escribieron y dirigieron juntos la película, después de compartir varios cortometrajes, videoclips y una mirada similar sobre el cine
La obra representa, además, el debut de Ferro como director de un largometraje. La historia sigue a Milo, un niño que vive bajo la presión de convertirse en bailarín de malambo y cumplir con las expectativas de su familia. Sin embargo, él sueña con viajar en tren hasta Buenos Aires, una ciudad que conoce apenas por las películas
Para escapar de su entorno y decidir su propio destino, Milo deberá emprender un viaje en soledad. El elenco está integrado por Milo Barría, Rita Pauls, Mariano Barría, Fabián Casas, Lucrecia Pazos, Pehuén Pedre, Mailén Barría y Diego Puente
El personaje principal surgió a partir del encuentro con Barría, un bailarín de malambo de General Madariaga a quien Ferro y Vignale conocieron mientras trabajaban en otro proyecto. Algunos elementos de su vida real terminaron incorporándose al universo de la película
Una historia nacida de recuerdos, viajes e imaginación
Ferro contó que una de las primeras imágenes vinculadas con el proyecto provino de los recuerdos de su abuela leyéndole El sastrecillo valiente. A esa experiencia se sumó la impresión que le produjo Gloria, de John Cassavetes, especialmente por la presencia de un niño que actuaba con una madurez inesperada
Vignale fue una figura decisiva para que Ferro pasara del deseo de filmar a la acción. Ambos comenzaron a trabajar juntos y conocieron a Milo durante la realización de un cortometraje. Más tarde se incorporaron las ideas del malambo y los trenes, junto con la sensación de estar a la deriva y convertir el dolor en una aventura
El rodaje también estuvo marcado por la improvisación y la convivencia. El equipo se alojaba en el mismo hotel, discutía las escenas durante la noche y revisaba el material para crear nuevas situaciones al día siguiente. Para Ferro, esa libertad y el impulso colectivo fueron parte central de la experiencia
El desafío de dirigir a un niño
Uno de los mayores retos fue mantener entretenido a Milo durante las jornadas. Para conseguirlo, el equipo apelaba al juego, al fútbol, al bowling y a distintas estrategias que le permitieran sostener la atención
La primera toma del rodaje exigía que el niño llorara. Ferro y sus colaboradores le pidieron que mirara por la ventana y contara los pájaros mientras ellos le hablaban sin que los mirara. Después de cuarenta minutos, Milo comenzó a llorar. Cuando terminaron, dijo que había contado 220 pájaros
El director recordó esa escena como una señal de que el niño podía sostener la película. La combinación entre su espontaneidad, su timidez y una particular serenidad fue determinante para construir al protagonista
Una película atravesada por la ausencia
El tren fluvial tuvo su estreno mundial en la sección Perspectives de la Berlinale y luego recorrió distintos festivales. Pasó por el Festival Internacional de Cine de Uruguay, New Directors/New Films en Nueva York, el BAFICI y el Festival de San Sebastián, donde compitió en Horizontes Latinos
En el BAFICI recibió una mención especial de FEISAL, la Federación de Escuelas de Imagen y Sonido de Latinoamérica. En Buenos Aires se estrenará el 8 de octubre en la Sala Leopoldo Lugones y desde el 10 también podrá verse en el Malba
El 14 de junio, dos meses después de la presentación en Nueva York, Vignale murió a los 28 años en un choque de dos helicópteros ocurrido en Río de Janeiro. Desde entonces, Ferro continúa en soledad el camino que habían iniciado juntos
El actor y director reconoció que todavía le resulta difícil asimilar la muerte de su amigo. Al mismo tiempo, encuentra consuelo en todo lo que compartieron y en una película que considera el punto más alto de su vínculo creativo
La última vez que se vieron salieron de una función en el Gaumont y caminaron hasta Villa Ortúzar mientras hablaban sobre el amor, la muerte, los proyectos futuros y el cine. Para Ferro, aquella conversación se sintió como una despedida, aunque ninguno de los dos lo supiera
El futuro entre la actuación y el cine
Después de dirigir su primera película, Ferro asegura que tiene ganas de volver a actuar y de interpretar un personaje nuevo. También valora los períodos sin proyectos, porque le permiten leer, mirar películas, caminar y observar qué le ocurre
Su mayor desafío como actor, explica, sigue siendo entregarse, sentirse cómodo consigo mismo y aceptar lo que ve en pantalla. La búsqueda, afirma, consiste en actuar bien y jugar cada partido con intensidad