Harrison Ford estableció una protección permanente sobre 157 hectáreas de su rancho en Wyoming, Estados Unidos. La medida busca conservar el hábitat de la fauna local y limitar el avance de la especulación inmobiliaria en una zona de alto valor turístico
El actor adquirió la propiedad, de 324 hectáreas, junto con Melissa Mathison en 1983. El terreno está rodeado de montañas, bosques y cursos de agua. Con la servidumbre de conservación, cedió los derechos de desarrollo comercial sobre casi la mitad de la superficie
Una restricción que permanece aunque cambie el dueño
La herramienta legal impide construir en el área protegida y mantiene su vigencia incluso si la finca es vendida a nuevos propietarios. De ese modo, el sector funciona como un corredor biológico para ciervos y grandes manadas de alces
El espacio también alberga nidos de águilas calvas, garzas azules y grullas canadienses. Un arroyo que atraviesa el predio ofrece refugio a poblaciones de truchas nativas
Restauración del cauce y protección de la biodiversidad
Ford también intervino en la recuperación del curso de agua dentro del rancho. Modificó distintos sectores del canal y plantó árboles en sus márgenes para favorecer una apariencia natural con el paso del tiempo
La iniciativa se suma a otras expresiones de su compromiso con la biodiversidad. En 2022, investigadores hallaron en un pantano de los Andes peruanos el primer ejemplar macho de una serpiente que fue bautizada Tachymenoides harrisonfordi, en honor al actor
Ford tomó el descubrimiento con humor, pero también destacó que el hallazgo demuestra cuánto falta por conocer sobre la vida silvestre y el lugar de los seres humanos dentro de la biosfera