Seis de cada diez latinos de clase trabajadora en Estados Unidos apenas logran cubrir sus gastos cotidianos o tienen dificultades para hacerlo. Solo el 12% afirma vivir cómodamente con sus ingresos

El relevamiento consultó a 2700 adultos hispanos entre el 28 de agosto y el 17 de septiembre. La muestra incluyó a 1955 votantes registrados y grupos adicionales de 500 participantes en Arizona, California, Florida y Texas. El margen de error nacional fue de ±1,9 puntos porcentuales

El costo de vida presiona el presupuesto familiar

El 68% de los encuestados considera que trabaja más que nunca, pero que está cada vez más rezagado económicamente. Además, el 40% asegura que su situación financiera empeoró frente al año anterior, mientras que el 14% dice estar mejor

El costo de vida aparece entre las tres principales preocupaciones económicas para el 83% de los participantes. Entre quienes señalaron un deterioro financiero, el 76% lo atribuyó al aumento de los precios de bienes y servicios cotidianos

Para sostener sus presupuestos, el 78% tomó medidas adicionales. El 43% compró menos alimentos o eligió productos más económicos, el 38% recurrió a sus ahorros y el 18% consiguió un segundo empleo o aumentó sus horas de trabajo

La vivienda y la salud concentran parte de las dificultades

El 53% destina al menos el 30% de sus ingresos a la vivienda. Entre quienes alquilan, la proporción llega al 66%. Además, el 60% de los inquilinos manifestó preocupación por el próximo pago mensual y el 41% de los propietarios expresó inquietud por su siguiente cuota hipotecaria

Entre quienes desean comprar una propiedad, el 64% identificó los precios elevados como un obstáculo y el 51% mencionó la falta de ahorros para el pago inicial

El costo de la atención médica también produjo recortes: el 53% dejó de utilizar alguna prestación sanitaria, postergó consultas, no completó recetas o reemplazó medicamentos por alternativas de venta libre más económicas

Una emergencia podría agravar la situación

Más de la mitad de los participantes afirmó que no podría afrontar un gasto inesperado de US$1000 o más. Las dificultades para ahorrar, conseguir recursos o encontrar alternativas dejan a esos hogares con poco margen ante una urgencia

El 44% indicó que las preocupaciones vinculadas con los controles migratorios afectaron las finanzas de su hogar durante el último año, a través de mayores gastos, pérdida de ingresos o temor de familiares a trabajar o recibir atención médica

Entre los propietarios latinos de pequeños negocios, el 60% afirmó que esas circunstancias perjudicaron su actividad, principalmente por la reducción de clientes, menores ventas, ausencias laborales o dificultades para contratar personal