Un padre de dos niñas enfrentó armado a un adolescente que disparaba en una escuela primaria de Oregon, en un ataque que dejó tres estudiantes y un docente muertos
Kaylub Giamanco, de 36 años y carpintero, tenía una pistola calibre .40 guardada legalmente en su vehículo. Tras escuchar los disparos en Silver Rail Elementary, en la ciudad de Bend, entró al edificio y disparó contra el atacante después de ver a un docente forcejeando con él
Una intervención poco frecuente
Los casos en que un civil armado detiene un ataque antes de la llegada de la policía son excepcionales. Entre 2000 y 2025 se registraron 634 incidentes de ataque activo con armas de fuego, cuchillos o vehículos. De ellos, 374 terminaron antes de la llegada de los agentes
En 29 de esos episodios, civiles armados dispararon contra el atacante. En otros 31 casos, los civiles lo redujeron mediante otros métodos, como sujetarlo en el suelo o quitarle el arma
Algunas personas que intervienen tienen entrenamiento policial o militar. Otras reaccionan en medio del caos sin una preparación profesional específica
El debate sobre las armas en las escuelas
La figura del ciudadano armado que detiene un ataque es utilizada desde hace años por los defensores del derecho a portar armas, que sostienen que puede funcionar como una primera línea de protección mientras llega la policía
En Texas, un programa creado en 2013 permite que docentes y empleados capacitados porten armas ocultas en los campus. El estado amplió los programas de seguridad y los requisitos para el personal armado después de los tiroteos ocurridos en una escuela secundaria cercana a Houston, en 2018, y en Robb Elementary, en Uvalde, en 2022
Texas mantiene algunas de las leyes de control de armas menos restrictivas del país, mientras que Oregon figura entre los estados con regulaciones más estrictas
Otros episodios de intervención civil
En agosto, un ataque en un restaurante de Twin Falls, Idaho, dejó tres muertos y siete heridos. Un agente fuera de servicio y un civil armado intercambiaron disparos con el atacante, que finalmente se retiró y se suicidó
En diciembre de 2019, Jack Wilson, instructor de armas de 71 años y exagente policial de reserva, mató a un hombre que había asesinado a dos personas durante un servicio religioso en una iglesia de White Settlement, Texas
En 2017, Stephen Willeford, exinstructor de una organización nacional de propietarios de armas, tomó un rifle y enfrentó a un atacante que había matado a 26 personas en una iglesia de Sutherland Springs, Texas. El agresor huyó herido y posteriormente se suicidó