La Filarmónica de Berlín construyó su identidad sobre una combinación singular: una organización autogestionada, una exigencia técnica extrema y un fuerte sentido de responsabilidad colectiva
La agrupación, fundada en 1882, elige a sus propios integrantes mediante audiciones y un período de prueba de dos años. La aprobación definitiva depende de la capacidad musical, pero también de la conexión con los demás intérpretes, la atención permanente y la energía compartida
Una orquesta que decide en conjunto
La estructura democrática se expresa en cuatro asambleas anuales, en las que participan la junta directiva, los comités y los músicos. Allí se analizan proyectos de grabación, propuestas digitales, nuevos repertorios y otras decisiones relevantes para la institución
La elección del director también sigue esa lógica. En 2015, después de un proceso marcado por empates entre dos candidatos, los integrantes eligieron por amplia mayoría a Kirill Petrenko. Aunque la orquesta participa del proceso, la decisión final sobre el repertorio corresponde al director
La identidad se construye en el ensayo
La Filarmónica reúne a músicos de 36 nacionalidades. Para sus integrantes, el sonido propio no depende del pasaporte ni de una tradición uniforme, sino de la forma en que cada músico se integra al conjunto
La agrupación define su trabajo como una forma de música de cámara entre unas 130 personas. La escucha entre secciones, el contacto visual y la capacidad de reaccionar a lo que ocurre en el escenario son tan importantes como la precisión individual
La acústica también modifica el resultado. La sede berlinesa, con el escenario central y el público distribuido en terrazas asimétricas, produce una experiencia diferente de la de un teatro de ópera como el Colón. Esos cambios se resuelven durante los ensayos, bajo la evaluación del director y con ajustes en el equilibrio entre cuerdas, vientos y metales
El regreso al Teatro Colón
La orquesta volverá a Buenos Aires después de 26 años, como parte del cierre de una gira americana iniciada en Nueva York. La planificación de una gira puede extenderse durante varios años y depende de factores logísticos, financieros y artísticos
En el Teatro Colón ofrecerá tres conciertos dirigidos por Petrenko. El pianista islandés Víkingur Ólafsson participará como solista en el Concierto para piano y orquesta n.º 1 de Brahms
Agenda
Programa 1: Concierto para piano y orquesta n.º 1, op. 15, en re menor, de Johannes Brahms, y Así habló Zaratustra, op. 30, de Richard Strauss
Programa 2: Sinfonía n.º 4, op. 36, de Piotr Ilich Tchaikovsky, y Variaciones sobre un tema original “Enigma”, op. 36, de Edward Elgar
Las funciones del programa 1 serán el miércoles 21 y el viernes 23, a las 20. La del programa 2 será el jueves 22, también a las 20. Todas se realizarán en el Teatro Colón