Charly García atravesó amores intensos, romances breves, vínculos secretos y relaciones platónicas. Algunas historias terminaron de manera abrupta o escandalosa; otras simplemente se diluyeron. Todas, sin embargo, dejaron alguna huella en su vida y en su obra
A pocos días de cumplir 75 años, el músico se encuentra solo después de su separación de Mercedes Iñigo, con quien mantuvo una relación durante 15 años
María Rosa Yorio, su primer gran amor
A comienzos de los años 70, García conoció a María Rosa Yorio durante un recital de Sui Generis. Ella se acercó para pedirle un autógrafo y poco después comenzaron a convivir. Se casaron en 1976, cuando Yorio estaba embarazada de Migue, el único hijo de la pareja, nacido el 4 de marzo de 1977
Durante los primeros meses vivieron en una pensión. La salida del primer disco de Sui Generis y el crecimiento de las presentaciones musicales modificaron su situación económica y su vida cotidiana
La pareja se separó poco tiempo después. García le dedicó varias canciones, entre ellas “Bubulina”
Zoca y los años en Brasil
Marisa Pederneiras, conocida como Zoca, llegó a Buenos Aires en 1977 como bailarina del ballet María María, dirigido por Oscar Araiz. La diseñadora Renata Schussheim los presentó después de una función
García comenzó a asistir a las presentaciones de la compañía y a enviarle flores cada noche. Cuando Zoca tuvo que continuar la gira, él decidió seguirla y radicarse en Buzios, Brasil
La relación coincidió con una etapa decisiva para su consolidación artística, primero con Serú Girán y luego como solista. Su influencia apareció en canciones como “Zocacola”, incluida en Parte de la religión, de 1987
La separación ocurrió abruptamente en 1989, después de un viaje de Zoca a Estados Unidos. La ruptura tuvo un impacto en la producción de García y se reflejó especialmente en Cómo conseguir chicas, de 1989, y en el tono íntimo de Filosofía barata y zapatos de goma, de 1990
Mercedes Iñigo y la recuperación
García conoció a Mercedes Iñigo en 2007, cuando ella participó en un casting para uno de sus espectáculos. En ese momento trabajaba como modelo y camarera. El vínculo comenzó como una amistad y con el tiempo se convirtió en una relación amorosa
Iñigo acompañó al músico durante su recuperación y su regreso a los escenarios. El proceso comenzó después de una crisis nerviosa en Mendoza, donde García tuvo una discusión con un integrante de su banda y provocó graves daños en una habitación. Tras la intervención policial, los médicos diagnosticaron un trastorno grave de excitación psicomotora
Luego fue trasladado a Buenos Aires e internado en una clínica neuropsiquiátrica. Más tarde, Palito Ortega lo llevó a una granja de Luján para continuar su recuperación. Iñigo volvió a verlo allí y, con el tiempo, retomaron la relación
La pareja terminó separándose en medio de un escándalo, después de que Iñigo fuera vinculada con Roberto Pettinato
Historias breves, secretas y platónicas
Entre los romances más breves estuvo el de Ludovica Squirru, a quien García conoció por amigos en común en 1989. El vínculo duró algunas semanas y, según contó ella, inspiró “Gato de metal”, de Filosofía barata y zapatos de goma. García, nacido en 1951, es Gato de Metal en el horóscopo chino
Divina Gloria recordó una relación iniciada en 1981, marcada por la música y la cercanía artística. También contó que junto a García compuso canciones y compartió escenarios
Leticia Brédice relató que conoció al músico cuando tenía 18 años y trabajaba como camarera. Conversaban con frecuencia y, de acuerdo con su recuerdo, García llegó a proponerle casamiento
En 2003 circularon versiones sobre un romance con Celeste Cid, quien luego explicó que entre ambos había afecto y buena relación, pero no un vínculo sexual
Fabiana Cantilo también mantuvo un romance secreto con García durante la grabación de “Yendo de la cama al living”, en 1982. De su relación artística surgió Detectives, el primer disco solista de Cantilo