El poder de la red (The Social Reckoning, Estados Unidos, 2026) es una continuación de Red social, la película de 2010 sobre la creación de Facebook. Aaron Sorkin vuelve a estar a cargo del guion, aunque esta vez también dirige

La historia se concentra en hechos ocurridos entre 2019 y 2021, cuando la ingeniera de datos Frances Haugen expuso información sobre el funcionamiento de la red social y sus efectos perjudiciales. El periodista Jeffrey Horwitz aparece como la otra figura central de esa investigación

Una intriga política de ritmo sostenido

Sorkin conserva su habilidad para convertir asuntos complejos en escenas de tensión, con diálogos veloces, humor y una dosis medida de ligereza. Sin embargo, su mirada resulta demasiado explícita: la película señala sus injusticias sin dejar demasiado espacio para que el público construya sus propias conclusiones

El resultado es un thriller político entretenido, ambientado en el mundo del periodismo y sostenido por una estructura narrativa ambiciosa. El problema aparece en las actuaciones, que no alcanzan la intensidad que el material parece exigir

Jeremy Allen White, como Horwitz, y Mikey Madison, en el papel de Haugen, cumplen con sus respectivos personajes, aunque no logran destacarse. En varios momentos parecen funcionar como extensiones de la voz de Sorkin más que como individuos plenamente desarrollados

Un protagonista convertido en caricatura

La mayor disonancia está en la interpretación de Jeremy Strong como un Zuckerberg adulto. El personaje aparece transformado en un villano rígido y casi sin emociones, más cercano a una caricatura de ciencia ficción que a una figura humana compleja

La película tiene una duración de 112 minutos, es apta para todo público y cuenta con fotografía de Jeff Cronenweth y edición de Alan Baumgarten. La calificación es buena: funciona como entretenimiento, aunque queda por debajo de las expectativas que despierta su antecedente