Una residencia señorial construida a finales del siglo XVI acaba de salir al mercado inmobiliario gallego. El pazo, ubicado en la localidad de Salaño Pequeno, en el municipio coruñés de Brión, se ofrece por 850.000 euros. La propiedad ha permanecido vinculada a la misma familia desde 1599, lo que la convierte en un ejemplo poco frecuente de transmisión patrimonial ininterrumpida en la región
El inmueble cuenta con 748 metros cuadrados construidos, seis dormitorios y una capilla de piedra de uso privado. Su ubicación privilegiada lo sitúa a unos 20 kilómetros de Santiago de Compostela y a aproximadamente 25 minutos en coche de las playas de Noia. El municipio de Negreira, donde se concentran los principales servicios de la zona, se encuentra a pocos kilómetros
Brión, con 8.192 habitantes según el Instituto Nacional de Estadística, se caracteriza por su entorno rural, sus paisajes verdeantes y la abundancia de arquitectura tradicional gallega, entre la que destacan pazos y casas señoriales. La proximidad a la capital gallega y las buenas comunicaciones por carretera han impulsado su desarrollo residencial en las últimas décadas
Estructura original con comodidades actuales
A pesar de sus más de cuatro siglos de antigüedad, la finca se conserva en buen estado y mantiene la estructura y los materiales originales. Los muros de piedra, las vigas vistas y las carpinterías de madera conviven con sistemas de calefacción y agua caliente que garantizan la habitabilidad contemporánea
Un muro perimetral de piedra rodea toda la propiedad, reforzando la privacidad y el carácter señorial del conjunto
La vivienda principal distribuye un amplio salón con comedor, cocina equipada, seis dormitorios y cuatro baños, tres de ellos completos. El interior apuesta por una estética rústica con suelos cerámicos, muebles de madera, chimeneas y paredes de piedra a la vista. El garaje, una dotación inusual en este tipo de inmuebles históricos, se incluye en el precio de venta
Una capilla privada como pieza singular
El elemento más distintivo del conjunto es la capilla privada ubicada junto a la vivienda principal, dentro del recinto amurallado. Presenta una fachada de piedra de trazos sobrios, una pequeña espadaña con campana y un acceso elevado por medio de escalones de piedra. Su existencia evoca el pasado noble de la propiedad y diferencia este pazo de otras residencias históricas del territorio gallego
En el exterior, el conjunto se completa con jardines rodeados de grandes castaños y diversas zonas ajardinadas con elementos pétreos. Las construcciones anexas que forman parte de la finca ofrecen múltiples posibilidades de aprovechamiento: podrían destinarse a alojamiento turístico, espacios de recreación, depósito o proyectos vinculados a la actividad rural
La incorporación de este pazo al mercado refleja una tendencia creciente en Galicia: la revalorización de edificaciones patrimoniales que combinan valor histórico, calidad arquitectónica y potencial de uso tanto residencial como turístico. Brión, con su equilibrio entre modernidad y tradición, se perfila como un emplazamiento idóneo para este tipo de propiedades singulares