Quentin Tarantino escribió en los años 80 un guion que pensaba filmar con amigos. Sin financiación, acabó vendiéndolo por 10.000 dólares a unos productores independientes. Años después, cuando su nombre ya era conocido, ese texto volvió a circular hasta llegar a manos de Oliver Stone
De guion personal a película incendiaria
Stone venía de firmar títulos de enorme éxito y buscaba un proyecto menos ligado a su tono político habitual. Al leer la historia de una pareja de asesinos, decidió llevarla a un terreno mucho más radical
El resultado fue Asesinos natos, una de las películas más provocadoras y agresivas de los años 90. La trama sigue a Mickey y Mallory Knox, interpretados por Woody Harrelson y Juliette Lewis, dos amantes marcados por una infancia traumática que recorren Estados Unidos dejando una estela de violencia
La ruptura con Tarantino
La versión rodada se alejó mucho del libreto original. El texto fue reescrito para reforzar la crítica a los medios y al sensacionalismo, un giro que Tarantino consideró una traición a su planteamiento inicial
El director llegó a intentar publicar su guion antes del estreno y chocó con los productores. Finalmente pidió que retiraran su nombre de los créditos como guionista, de modo que solo figura como autor de la historia
Una película que sigue vigente
Pese a la controversia, la cinta obtuvo reconocimiento internacional y ganó el Premio Especial del Jurado en Venecia. También fueron muy valoradas las interpretaciones de su reparto, con nombres como Jared Harris, Tommy Lee Jones y Robert Downey Jr
Con su montaje vertiginoso, sus cambios de formato y su estética saturada, Asesinos natos se ha leído con el tiempo como una obra adelantada a su época: una película sobre la obsesión por la violencia, el consumo de noticias impactantes y la conversión del crimen en espectáculo
La película está disponible en Prime Video hasta el 7 de agosto