Presión contra una técnica controvertida

Greenpeace abrió una campaña de firmas para pedir que no avance el fracking en México. La iniciativa surge después de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejara abierta la posibilidad de usar esta técnica como una vía para reducir la dependencia energética con Estados Unidos

La organización sostiene que el país ya enfrenta efectos ambientales y de salud asociados con la actividad petrolera, incluido el antecedente de la explosión del pozo de gas Krem-1. También acusa una contradicción entre la eventual exploración de fracking no convencional y compromisos asumidos con anterioridad

Un debate que va más allá de la técnica

Colectivos y organizaciones ambientalistas insisten en que el fracking no debe analizarse solo como un asunto de ingeniería. Plantean que involucra decisiones políticas, territoriales, climáticas y de derechos humanos, y advierten que reducir la discusión a criterios técnicos desdibuja sus riesgos

La Alianza Mexicana contra el Fracking también mantiene su rechazo a la expansión de esta práctica. Sus integrantes alertan sobre posibles afectaciones al agua y al suelo, y advierten sobre el riesgo de que el noreste del país termine convertido en una zona de sacrificio

Cómo apoyar la petición

La campaña de Greenpeace pide a las personas interesadas registrarse en un formulario para exigir que no avance el fracking en México. El proceso concluye al presionar el botón de firma y aceptar el aviso de privacidad para recibir información posterior de la organización

El informe oficial y las zonas bajo revisión

El 6 de agosto de 2026, el gobierno federal presentó el primer informe del comité científico sobre fracking. El diagnóstico señala que México depende en 75% del gas importado, sobre todo desde yacimientos no convencionales en Estados Unidos

La comunidad científica advierte que la autosuficiencia no se alcanzará solo con eficiencia energética y renovables. Por ello, propone estudios adicionales y condiciones estrictas antes de decidir sobre la explotación de yacimientos no convencionales

Entre las líneas de acción planteadas están ampliar la capacidad renovable y la cogeneración eficiente, reforzar el ahorro de energía, elevar la producción en yacimientos convencionales y reducir la quema de gas en campos petroleros, siempre con salvaguardas ambientales

El comité descartó Tampico-Misantla por motivos sociales y ambientales. En cambio, Burgos y Sabinas-Burro Picachos quedaron como las únicas zonas viables para estudios, bajo requisitos técnicos y sociales muy estrictos

La exploración, además, deberá incluir consulta a comunidades, uso exclusivo de agua salada, reciclaje de al menos 75% del líquido, monitoreo científico externo y transparencia

Sheinbaum adelantó que primero se perforarán pozos exploratorios con agua salada. Si no se confirma la viabilidad, la estrategia dará prioridad a las renovables y a alternativas como el hidrógeno