El ataque cerebrovascular (ACV) y la insuficiencia cardíaca quedaron incorporados al sistema de vigilancia epidemiológica en la Argentina. La medida fue comunicada a las provincias mediante dos circulares y abre la posibilidad de contar, por primera vez, con registros nacionales desagregados por jurisdicción sobre diagnósticos, internaciones y evolución de estas enfermedades

Según la cartera sanitaria, profesionales, equipos asistenciales e instituciones de salud deberán notificar cada caso confirmado bajo criterios comunes para todo el país. Hasta ahora, la información disponible se concentraba sobre todo en la mortalidad asociada a ambos cuadros

ACV: diagnóstico confirmado y respuesta en minutos

En el caso del ACV, la notificación será obligatoria cuando exista diagnóstico confirmado por el equipo tratante. El objetivo es reunir datos sobre incidencia, tiempos de atención, acceso a terapias de reperfusión y funcionamiento de las redes asistenciales

El ACV es una urgencia médica que exige respuesta inmediata. El tipo más frecuente en el país es el isquémico, provocado por la obstrucción de una arteria cerebral; el hemorrágico se produce por la rotura de una arteria. La atención en los primeros minutos es decisiva para reducir secuelas

Desde Salud señalaron que esta información permitirá detectar oportunidades de mejora en la organización del sistema y contar con indicadores estandarizados sobre diagnóstico y tratamiento. En mayo, el gobierno había anunciado un programa nacional para ordenar la atención de esta patología

De acuerdo con estimaciones oficiales, se registran más de 50.000 casos al año en el país, con una mayor carga en personas mayores de 75 años. En afiliados del PAMI, la proyección ronda los 25.000 episodios anuales

Insuficiencia cardíaca: foco en las descompensaciones

La insuficiencia cardíaca también pasará a vigilancia, aunque con un criterio distinto: los centros deberán informar internaciones y reinternaciones por descompensaciones. La decisión busca medir incidencia y prevalencia, seguir patrones de reingreso y evaluar la calidad de atención

La enfermedad aparece cuando el corazón pierde capacidad para bombear sangre de manera adecuada. Según los datos oficiales, afecta a entre uno de cada 60 y 90 argentinos, y supera el 10% entre las personas de 65 años o más

La cartera sanitaria informó además que en 2024 se registraron 26.404 muertes por esta causa. También indicó que cerca del 15% de los pacientes se reinterna a los 30 días y que esa proporción llega al 50% a los seis meses

El objetivo, remarcaron, es fortalecer el seguimiento de los pacientes, mejorar la adherencia a los tratamientos y reducir nuevas descompensaciones. Un alto porcentaje del costo de esta enfermedad está asociado a las internaciones

Más datos, mismo desafío: implementar

Especialistas consultados consideraron positiva la medida, pero señalaron que el desafío estará en su aplicación real en todo el país. La carga de datos suele ser desigual entre jurisdicciones por falta de personal y otras limitaciones operativas

Para referentes del área cardiovascular, contar con un mapa nacional de estas enfermedades permitirá planificar mejor los recursos, comparar resultados y reforzar la prevención. También remarcaron que los factores de riesgo deben abordarse antes de que aparezcan las complicaciones

Entre esos factores mencionaron hipertensión, alteraciones del colesterol y triglicéridos, diabetes, sobrepeso, tabaquismo, estrés crónico, mala alimentación y falta de descanso. La vigilancia, sostienen, puede ayudar a mejorar la respuesta sanitaria, pero no reemplaza el trabajo sobre prevención y control temprano