La situación energética de la Costa Caribe volvió a quedar en el centro de la discusión durante la instalación de la Mesa Técnica Permanente del Sector Energético. En ese espacio, autoridades, empresas y expertos revisaron los problemas de Air-e y los riesgos que podrían extenderse a otras zonas del país
El mensaje principal fue claro: la demanda de energía avanza a un ritmo mayor que la capacidad de la infraestructura instalada. El agente especial de Air-e, Jaime Humberto Meza Buitrago, advirtió que los obstáculos no se limitan a la compañía y que también responden a condiciones del mercado y de la economía en los siete departamentos de la Costa Caribe
Deudas que frenan la operación
La situación financiera de Air-e fue uno de los puntos más delicados de la reunión. Meza señaló que la empresa tiene una deuda cercana a los $5 billones con el mercado generador, mientras que sus usuarios le adeudan alrededor de $6,4 billones
En esa cifra están incluidos hogares de barrios eléctricamente subnormales, así como usuarios de estratos 1, 2 y 3 y otros clientes. Recuperar parte de esos recursos, dijo, permitiría cumplir compromisos con los generadores y liberar fondos para inversión y mejora del servicio
También planteó que algunas de esas deudas podrían ser asumidas o reorganizadas con apoyo del Estado, especialmente en el caso de familias de menores ingresos
La Costa Caribe, con la mayor carga
Otro de los problemas expuestos fue la concentración de barrios eléctricamente subnormales en la región. Según Meza, el 92 % de estos sectores del país está en la Costa Caribe, lo que complica el cobro del servicio y eleva las pérdidas de energía
En el caso de Air-e, esas pérdidas se acercan al 30 %. A eso se suma el hurto de energía, que afecta de forma directa los ingresos de la compañía
El agente especial explicó que la empresa deja de recaudar entre el 25 % y el 26 % de la energía facturada, por lo que insistió en que cualquier salida debe reconocer las condiciones particulares de la región
Un alivio parcial para la crisis
Entre las medidas anunciadas, Meza destacó la destinación de $1,5 billones para pagar deudas con empresas térmicas. Aunque aclaró que ese giro no resuelve el panorama completo, afirmó que sí representa un respiro financiero para Air-e y para las generadoras
La discusión también abordó el impacto de las tarifas en los hogares de menores ingresos. John Maya, presidente de EPM, advirtió que en la Costa Caribe el consumo de familias de estrato 1 puede superar el límite para acceder a subsidios, lo que obliga a asumir una mayor parte de la factura en momentos de altas temperaturas. Como alternativa, propuso revisar el uso de sistemas de energía prepago
Mesas de trabajo y presión institucional
Al cierre del encuentro, la ministra de Minas y Energía, Nohemí Arboleda, anunció que las mesas de trabajo seguirán con participación de los sectores de energía, carbón y gas, además de academia, gobernadores y autoridades municipales
La funcionaria aseguró que durante la jornada surgieron propuestas de distintos actores para enfrentar las dificultades del sector
El procurador general, Gregorio Eljach, también advirtió sobre el aumento de las deudas, el déficit y los bloqueos que afectan el sistema energético. Señaló que la Procuraduría acompañará el proceso desde la prevención y el cumplimiento de las normas, sin asumir funciones de las entidades responsables
El desafío ahora será convertir las mesas técnicas en decisiones concretas. Air-e deberá resolver deudas, reducir pérdidas, mejorar el recaudo e invertir en infraestructura, mientras el Gobierno intenta evitar que la crisis regional se traduzca en más costos para el Estado y más presión sobre los usuarios