Carlos Alcaraz asegura que volvió a sentirse mejor de lo esperado después de cuatro meses de ausencia y que eso lo lleva a pensar en una temporada con más descansos
El español regresó al circuito en el US Open tras estar fuera desde abril por una lesión en la muñeca derecha. El viernes avanzó a la cuarta ronda con una victoria por 6-3, 6-4 y 6-1 sobre Wu Yibing
Recuperación sin sobresaltos
Alcaraz dijo que su cuerpo responde bien y que no sufrió contratiempos después de sus partidos. Según explicó, le sorprende la forma en que se siente y también la rapidez con la que se recupera entre encuentros
“Parece que he estado compitiendo todo el tiempo”, señaló, antes de remarcar que está contento por poder rendir al máximo después de cada partido
Más pausas por una cuestión mental
El tenista aclaró que la lesión que lo obligó a retirarse en el Abierto de Barcelona no fue causada por jugar demasiado, por lo que una futura reducción de torneos no respondería a una necesidad física, sino mental
“No necesito jugar muchos torneos”, dijo, al explicar que quiere mantenerse “mentalmente sano” y que los descansos le permitirían preparar mejor los torneos y llegar en mejores condiciones
Entre la exigencia y el disfrute
Alcaraz también cuestionó la seguidilla del calendario y la dificultad de sostener el nivel durante toda la temporada. Señaló que le gustaría llegar mejor preparado a los Grand Slams, los Masters 1000 y el resto de las grandes citas
“Quiero pisar la cancha con alegría, divertirme”, explicó. Para el número uno español, las pausas largas también servirían para volver a extrañar el tenis y reencontrarse con las ganas de competir
Nuevo look y celebración
En su regreso, Alcaraz también estrenó una camiseta blanca debajo de la musculosa sin mangas y sumó un festejo nuevo, simulando disparar una flecha
Contó que el cambio de ropa respondió a una molestia con la prenda anterior y que la celebración fue idea de sus hermanos, que le hicieron elegir entre la flecha y el baile
El año pasado disputó 80 partidos y registró un balance de 22-3, con título en el Abierto de Australia. Esta vez, además del desgaste físico, insiste en que quiere proteger algo igual de importante: el disfrute dentro de la cancha