La presentación de Claudia Sheinbaum en Colima estuvo marcada por reclamos y abucheos de un grupo de manifestantes que rechazó la ampliación del puerto de Manzanillo. Durante el acto, la presidenta pidió diálogo y luego calificó a los inconformes como “infiltrados” del “PRIAN”
La protesta que irrumpió en el acto
Los inconformes pertenecen al colectivo Salvemos Cuyutlán, que un día antes convocó a reunirse desde las 8:30 horas en la Unidad Deportiva Morelos, sede del evento. Su exigencia central fue detener la ampliación del puerto y abrir una discusión sobre sus efectos ambientales y sociales
La organización llamó a realizar una protesta pacífica, con familias, pancartas, colores y hasta disfraces, como una forma de expresar rechazo sin confrontación
El foco de la inconformidad
La principal preocupación del colectivo es la Laguna de Cuyutlán, en Manzanillo, considerada el humedal más grande de Colima, con más de 7 mil hectáreas. Su conservación está ligada a la pesca, el turismo de naturaleza y la vida cotidiana de comunidades cercanas
De acuerdo con ambientalistas y habitantes de la zona, el ecosistema alberga manglares, cocodrilos y cerca de 200 especies de aves, incluidas migratorias que la usan para descansar y alimentarse. También subrayan que la vegetación de la laguna ayuda a proteger la costa y a capturar carbono
Un ecosistema bajo presión
El colectivo advierte que la zona ya enfrenta presiones por la actividad industrial, la contaminación y el crecimiento urbano. También acusa que los desechos tóxicos ponen en riesgo la vida acuática y la salud de las comunidades vecinas
Además, señala que la expansión de obras de urbanización ha provocado pérdida de manglares. Por eso, insiste en que cualquier crecimiento de infraestructura alrededor de Manzanillo debe someterse a controles ambientales estrictos y considerar a quienes viven en el área