José Emilio Burucúa reconstruyó una escena de 1976 en Tierra del Fuego, cuando un control de equipaje terminó por tratar a un libro como si fuera un objeto peligroso. El episodio ocurrió en el contexto de su exilio interno en el extremo sur del país, todavía sin estatus de provincia

La anécdota apareció en la presentación de una nueva edición de Antiestética, el primer libro de la biblioteca de Luis Felipe Noé. Burucúa, que escribió el prólogo de esta versión, combinó recuerdos personales con una lectura histórica de una obra que siguió ganando capas de sentido con el paso del tiempo

Un libro bajo sospecha

En aquel control, un gendarme o prefecto revisó el ejemplar y se encontró con una tapa intervenida por Juan Carlos Distéfano, entonces responsable del área de diseño gráfico del Di Tella. La imagen provenía de una ilustración de George Roux para Los Hermanos Kip, de Julio Verne, y había sido alterada con una cruz roja que borraba a los personajes de la escena

La cubierta, el texto y su contexto político hicieron que el libro pareciera subversivo a ojos de un funcionario que no sabía bien qué tenía delante. Burucúa explicó que se trataba de un libro de historia del arte y fue desgranando otras claves hasta que el control terminó sin consecuencias. El volumen siguió con él durante décadas

La tapa y su época

La nueva edición también recupera el misterio de esa portada y la atribución de la imagen original, una referencia que durante mucho tiempo no estuvo plenamente identificada para los lectores. Distéfano transformó una ilustración clásica en una pieza de tensión visual que dialoga con la lógica de la censura y del recorte

Leída desde hoy, la operación de Verne en Los Hermanos Kip y la relectura de Noé adquieren una vigencia inesperada. La novela por entregas del francés ya trabajaba, en su tiempo, con conflictos vinculados al abuso policial y a la rebelión irlandesa; décadas después, esa energía vuelve a asomar en otras geografías y otros lenguajes

De los yuyos al “terrorismo”

El texto cierra ampliando la escena hacia el presente con otra referencia política y cultural: el grupo norirlandés Kneecap, acusado por la fiscalía inglesa de terrorismo y luego sobreseído en 2025, publicó un álbum titulado FENIAN. La comparación deja una imagen nítida: lo que desordena el jardín también revela la violencia de quienes quieren mantenerlo intacto

En esa línea, Antiestética vuelve a aparecer no como una reliquia, sino como un libro capaz de incomodar todavía. Un yuyo, más que una flor de invernadero. Y por eso mismo, un gesto artístico que sigue sin pedir permiso