Un enorme cilindro negro sorprendió a los turistas que estaban en la playa de Alassio, en Italia, y generó desconcierto a plena luz del día. Por su tamaño y su aspecto, muchos bañistas pensaron de inmediato en un posible resto de naufragio o en un elemento traído por las corrientes

La pieza, notablemente más grande que los objetos habituales del entorno, quedó rodeada de sombrillas, reposeras y personas que intentaban entender de qué se trataba. Incluso circularon comparaciones humorísticas entre vecinos y visitantes, que lo describieron como una especie de “Caballo de Troya moderno” llegado desde el mar

La pista más firme

Las primeras hipótesis indicaron que no era un objeto extraño sino una gran defensa portuaria, también llamada protector de casco. Se trata de un accesorio náutico usado para evitar golpes y roces durante las maniobras de atraque de embarcaciones de gran porte

La estructura habría llegado desde el este y se la vinculó con equipamiento utilizado en puertos para buques grandes, como portacontenedores o cruceros. Estas defensas tienen forma cilíndrica y cumplen la función de amortiguar impactos entre barcos o contra muelles

Entre las posibilidades que se evaluaban figuraba que la pieza hubiera caído al agua en alguna instalación portuaria y luego hubiera sido desplazada por las corrientes hasta la costa de Alassio. Una de las zonas señaladas por los investigadores fue Vado Ligure, aunque no hubo una confirmación oficial sobre su punto exacto de origen

Retiro nocturno para evitar molestias

Ante la curiosidad que despertó el hallazgo, la Autoridad Portuaria, la Guardia Costera y la Policía Local montaron un operativo para asegurar el área y definir cómo retirarla sin afectar la actividad turística ni provocar daños en la playa

Finalmente, para no interferir con la jornada de playa ni alterar la tranquilidad pública, las autoridades desinflaron y retiraron la defensa durante la noche del miércoles