Un docente que también se desempeña como vicedirector de la escuela Martín Zapata, en Mendoza, fue separado de manera preventiva tras un episodio ocurrido durante una clase en la que se proyectaron imágenes de contenido sexual frente a estudiantes

Qué pasó en el aula

El hecho ocurrió el viernes, durante el Taller de Articulación Preuniversitaria de Ingeniería. Según el relato difundido por los alumnos, el profesor trabajaba con un proyector conectado a su computadora personal y, al finalizar la presentación, la transmisión continuó con archivos guardados en el equipo

Entre esas imágenes había fotos explícitas, desnudos y retratos de docentes de la misma institución. El episodio fue visto por estudiantes de distintos colegios dependientes de la Universidad Nacional de Cuyo, entre ellos el Colegio Universitario Central, la Escuela de Magisterio y la propia Martín Zapata

Reclamo de los estudiantes

En un comunicado, los alumnos sostuvieron que lo ocurrido es grave y pidieron que se investigue el caso, se aclare lo sucedido y se adopten medidas. También reclamaron ser escuchados dentro del ámbito educativo

Uno de los estudiantes afirmó además que, durante la clase, el docente mostró fotos provocativas que le habría enviado otra persona. Según esa versión, no habría actuado de manera intencional, aunque las imágenes quedaron expuestas ante el curso

Este martes por la mañana, un grupo de alumnos realizó una sentada en la escuela para exigir respuestas y medidas concretas

Sumario y separación preventiva

La Universidad Nacional de Cuyo inició un sumario administrativo para determinar responsabilidades por la proyección de imágenes consideradas inconvenientes

La directora general de Educación Secundaria de la UNCuyo, María Ana Barrozo, explicó que la escuela dio aviso y que se abrió un expediente de inmediato. También indicó que, como medida preventiva y hasta que avance la intervención del área legal, se pidió la separación del docente

Barrozo remarcó que la situación es inadmisible por tratarse de estudiantes secundarios y, en varios casos, menores de edad