La nueva escalada comercial entre Estados Unidos y Canadá ya comenzó a sentirse en la cadena de suministro y podría terminar en aumentos para el consumidor. Desde el 22 de agosto rigen aranceles del 50% sobre determinadas importaciones canadienses

Papel, madera y envases, en la mira

Entre los productos alcanzados aparecen artículos de papel como papel para hornear, vasos y platos descartables. También quedaron incluidos el kraftliner, usado en la capa exterior de las cajas de cartón corrugado, y ciertos tipos de madera contrachapada

Se trata de categorías comerciales que movieron miles de millones de dólares en importaciones estadounidenses desde Canadá durante el último año

Las empresas que compran esos bienes enfrentan tres caminos: absorber el costo, buscar otros proveedores o reducir sus compras. Sin embargo, cambiar de origen no siempre resulta más barato, porque varios proveedores canadienses ofrecían ventajas de precio y logística

Bebidas alcohólicas, otro foco sensible

El impacto también alcanza a vinos, cervezas y bebidas espirituosas, entre ellas whisky, vodka y ginebra. En 2025, Estados Unidos importó alrededor de US$1500 millones en bebidas alcohólicas desde Canadá

El sector ya arrastraba tensiones previas. Ese mismo año, varias provincias canadienses retiraron de sus góndolas bebidas alcohólicas estadounidenses como respuesta a las medidas adoptadas por Washington

El primer ministro Mark Carney sostuvo el 22 de agosto que Canadá responderá con medidas equivalentes, “dólar por dólar”, a partir del 8 de septiembre

Lácteos bajo presión

Los lácteos canadienses también quedaron alcanzados. La lista incluye leche, quesos, mantequilla y suero de leche

Durante 2025, Estados Unidos compró cerca de US$780 millones en esos productos. El comercio lácteo sigue siendo uno de los puntos más delicados de la relación bilateral, y Donald Trump volvió a cuestionar las condiciones de acceso de los productos estadounidenses al mercado canadiense

Qué puede pasar en las góndolas

El arancel del 50% no implica necesariamente una suba automática del mismo porcentaje en el supermercado. Parte del costo puede quedar en manos de las empresas o trasladarse de forma parcial al precio final

Además, reemplazar proveedores tampoco es una solución simple. Algunas compañías podrían conseguir alternativas en otros mercados, pero el costo de producción, transporte y logística puede cambiar por completo la ecuación

A eso se suman mayores gastos en energía y fletes, un factor que reduce el margen para absorber el nuevo golpe arancelario