La misión Artemis II finalizó el 10 de abril tras completar un recorrido alrededor de la Luna. Durante el viaje, la tripulación observó y fotografió la cara oculta del satélite, una región que no puede verse desde la Tierra

Antes de que la cápsula perdiera comunicación con nuestro planeta durante 40 minutos, el piloto Reid Wiseman describió la escena que contemplaba desde el espacio: “La Tierra se ve como una pequeña media luna allá afuera. Es magnífica, le tomé una foto... una vista realmente majestuosa”

“Vimos cosas que ningún ser humano ha visto jamás, ni siquiera Apolo”, afirmó Wiseman. También sostuvo que la imagen era tan impactante que el cerebro no lograba procesarla por completo

Una vista imposible de describir

El piloto calificó la experiencia como “absolutamente espectacular” y “surrealista”. “No hay palabras para describir lo que vemos por esta ventana”, expresó al referirse al paisaje lunar y a la visión de la Tierra desde esa distancia

La observación de la cara oculta de la Luna no fue el único objetivo alcanzado. Los astronautas que viajaron a bordo de la cápsula Orión se convirtieron en los seres humanos que más se adentraron hasta ahora en las profundidades del espacio

La tripulación superó los 400.171 kilómetros alcanzados por la misión Apolo 13, un récord establecido hace más de medio siglo. Antes de Artemis II, China había enviado las sondas Chang’e 4, en 2019, y Chang’e 6, en 2024, hacia esa región lunar. La segunda recogió muestras y las trasladó a la Tierra para su estudio

El regreso de la comunicación con la Tierra

Después de sobrevolar la cara oculta de la Luna, los astronautas quedaron aislados durante algunos minutos debido a la interrupción de las comunicaciones

El silencio terminó cuando la especialista de misión Christina Koch preguntó: “Houston, Integrity, comprobación de comunicaciones”. Luego celebró el restablecimiento del contacto: “Es maravilloso volver a tener noticias de la Tierra”

El amerizaje frente a California

Tras una misión que marcó un hito 53 años después de los últimos vuelos tripulados a la Luna, la cápsula Orión inició el reingreso a casi 40.000 kilómetros por hora

El vehículo amerizó en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego. Equipos de la NASA y del ejército estadounidense retiraron a los cuatro astronautas de la cápsula y los trasladaron en helicóptero hasta el buque USS John P. Murtha

Evaluaciones médicas tras el vuelo

El regreso a la superficie terrestre no significó el final inmediato de las actividades de la tripulación. Los astronautas debieron someterse a evaluaciones físicas para monitorear la adaptación de sus organismos después de la exposición a condiciones extremas del espacio

Los estudios también aportan información para preparar futuras misiones tripuladas y comprender mejor la respuesta del cuerpo humano durante los viajes más allá de la órbita terrestre