La NASA presentó los lineamientos de Artemis III, una misión prevista para 2027 que exigirá una coordinación poco habitual entre lanzamientos, naves y tripulación. El plan incluye tres despegues, dos acoplamientos en órbita y una serie de pruebas que servirán para validar procedimientos del programa lunar

Primero despegará el módulo de alunizaje

La secuencia comenzará con el envío al espacio del módulo de aterrizaje de exploración desarrollado por Blue Origin. Ese vehículo quedará en órbita durante varias semanas, a la espera de la llegada de la tripulación

Después será el turno del cohete Space Launch System (SLS), que llevará a los cuatro astronautas a bordo de la nave Orion. Una vez en órbita terrestre, Orion se acercará al módulo para realizar el primer acoplamiento previsto

Durante unas dos jornadas, ambas naves permanecerán unidas mientras la tripulación ejecuta verificaciones técnicas, pruebas operativas y ejercicios de procedimiento, incluido el ingreso al módulo de aterrizaje

Starship entrará en escena para el segundo encuentro

Tras completar esa primera fase, Orion se separará y aguardará en órbita la llegada de una segunda nave. Entonces será el turno de Starship, el vehículo de exploración lunar desarrollado por SpaceX

Luego del lanzamiento, Starship se encontrará con Orion para concretar un nuevo acoplamiento en el espacio. Durante cerca de un día, las dos naves realizarán controles y ensayos orientados a validar sistemas que serán necesarios en etapas posteriores del programa Artemis

El regreso será a bordo de Orion

Terminadas las pruebas, los astronautas volverán a Orion para iniciar el retorno a la Tierra. La cápsula amerizará en el océano Pacífico y será recuperada por equipos de la Marina de Estados Unidos y de la NASA

Una tripulación internacional

La misión estará integrada por Randy Bresnik como comandante, Luca Parmitano, de la Agencia Espacial Europea, como piloto, y por Andre Douglas y Frank Rubio

Durante la presentación en el Centro Espacial Johnson, en Houston, los cuatro astronautas remarcaron el peso de la cooperación internacional en esta misión. Parmitano señaló que compartirá las tareas de operación con Bresnik y describió la expedición como una de las más exigentes que afrontará la NASA en los próximos años