Para Arthur Brooks, experto en felicidad y académico de Harvard Business School, la búsqueda constante del placer puede terminar jugando en contra. Su planteo es claro: el bienestar duradero no nace de la gratificación instantánea, sino de experiencias que se enlazan con otras personas, dejan recuerdos y aportan sentido

Placer, disfrute y memoria

Brooks expuso esta idea en una conversación pública en la que repasó años de investigación sobre el bienestar. Allí distinguió entre placer y disfrute, y marcó una diferencia central entre ambos conceptos

Según explicó, el disfrute no se limita a la sensación inmediata: suma personas y memoria. Esa combinación, afirmó, convierte una experiencia pasajera en algo más valioso y duradero

Para ilustrarlo, recurrió a un ejemplo cotidiano: los anuncios de cerveza suelen mostrar grupos, brindis y momentos compartidos, no a alguien consumiendo en soledad. En esa escena aparecen, justamente, los elementos que, a su entender, transforman el placer en disfrute

Los tres pilares de la felicidad

Brooks resume su visión en tres componentes: disfrute, satisfacción y sentido. Dentro de esa triada, le asigna un lugar central al sentido

Esa dimensión, explicó, se compone de coherencia, propósito y significado. La coherencia ayuda a entender por qué ocurren las cosas; el propósito ordena la dirección de la vida; y el significado responde a la pregunta sobre el valor de la propia existencia

Fe, familia, amigos y trabajo con propósito

El académico vincula el deterioro del bienestar en las últimas décadas con el debilitamiento de cuatro hábitos: la fe, la familia, los amigos y el trabajo significativo

Cuando habla de fe, lo hace en un sentido amplio, como una forma práctica de referirse a la trascendencia y a la posibilidad de pensar más allá de la rutina diaria

También advierte sobre el desgaste de los vínculos familiares y amistosos en un contexto de polarización, exclusión de opiniones distintas, expansión de las redes sociales y efectos sociales aún visibles de la pandemia

Una receta para vivir mejor

Pese a ese diagnóstico, Brooks sostiene que siempre es posible reconstruir hábitos que mejoren la vida: fortalecer la familia y la amistad, cultivar alguna forma de trascendencia, sostener un trabajo con sentido y servir a los demás para aliviar sus cargas

Su propia trayectoria también estuvo marcada por cambios. Comenzó como músico, luego estudió y enseñó políticas públicas y administración, dirigió el American Enterprise Institute y en 2019 se sumó a Harvard. Desde el 1° de julio es profesor de Vanderbilt University y mantiene su vínculo con Harvard Business School como senior fellow