Una denuncia anónima por una presunta boca de drogas en la zona costera de Canelones abrió una investigación que terminó destapando un plan mucho más ambicioso: una banda internacional intentaba llegar, por debajo de la Ciudad Vieja de Montevideo, hasta una sucursal del BBVA

El caso derivó en condenas mediante un juicio abreviado. Cinco brasileños, un paraguayo y una uruguaya recibieron penas por asociación para delinquir y tentativa de hurto, con condenas de 12 meses

La pista que cambió la causa

La pesquisa comenzó en septiembre de 2025, cuando una llamada alertó sobre un posible lugar de venta de drogas en la costa de Canelones. La Policía inició tareas de seguimiento, pero pronto surgieron indicios de otra maniobra

En paralelo, en diciembre llegó información sobre un posible ataque a una entidad financiera. Entonces, ambas líneas de investigación se cruzaron y quedó al descubierto el local alquilado en la Ciudad Vieja desde el que partía el túnel

La jueza Diovanet Olivera dejó constancia de que el caso se había iniciado por la denuncia vinculada a la boca de drogas

Los roles dentro del grupo

El uruguayo Jorge Fulco fue identificado como uno de los encargados de trasladar desde la costa hasta el casco histórico a los brasileños Marcelo Batista Costa, Eduardo Félix Farias y Raimundo de Souza, vinculados a la organización criminal Primer Comando da Capital

Fulco iba hasta el local donde se cargaban y descargaban cajas. Luego, los ocupantes cerraban el inmueble con candado y se reunían con él en la rambla de Montevideo

Mientras tanto, otros integrantes se encargaban de la excavación. Al comienzo, la Policía creyó que el movimiento de comida y bebida en el lugar respondía al acopio de drogas. Después comprobó que en esas cajas había ropa de trabajo, herramientas y tierra

La mujer que alquiló los inmuebles

Durante la audiencia, la Fiscalía pidió ampliar la imputación de una ciudadana paraguaya que alquiló el local de la Ciudad Vieja donde empezó la obra subterránea. El contrato había comenzado en junio de 2025 y fue firmado por dos años

La misma mujer también había alquilado una casa en El Pinar, donde vivían otros extranjeros, y otro inmueble en Shangrilá. En su poder fueron incautados tres documentos de identidad falsos y una libreta de conducir argentina apócrifa, lo que motivó además la imputación por uso de documento público falso

Una excavación de 260 metros

Los brasileños trabajaron con herramientas manuales y llegaron a excavar 260 metros, con una altura de apenas 40 centímetros. Además, lograron conectar el túnel con la red de drenaje de la Ciudad Vieja

El día en que fueron descubiertos, Marcelo Batista, Eduardo Farías y Raimundo de Souza estaban realizando tareas de excavación. Los dos últimos ya tenían antecedentes de robos bancarios mediante túneles

El objetivo final era la bóveda del banco, donde Fulco tenía registradas dos tarjetas y un cofre de seguridad. En el lugar también aparecieron dos contratos de vehículos

Antecedentes repetidos

Las autoridades uruguayas intercambiaron información con otros países de la región y confirmaron que varios de los involucrados ya habían sido señalados en hechos similares

El patrón se repetía: alquilar una vivienda o un local muy cerca del objetivo y cavar un túnel. Uno de esos golpes, en Fortaleza, Brasil, sí había funcionado y permitió vaciar oficinas del Banco Central durante un fin de semana, con un botín de unos 60 millones de dólares

También se los vinculó con un intento de robo a un banco en San Pablo en 2017. En Uruguay, esta vez, el plan quedó inconcluso