La Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía Industriales y Comerciales (Asoenergía) pidió asegurar el suministro de combustible de respaldo para las plantas térmicas del país durante la expansión del fenómeno de El Niño

La solicitud fue planteada por su asesor técnico, Mauricio Rodríguez, durante el Octavo Foro XM 2026, en un panel dedicado a las medidas urgentes para el sistema eléctrico colombiano

Contratos de gas y respaldo térmico

Rodríguez insistió en que deben protegerse los contratos de gas natural firmados por el sector industrial y evitar que ese insumo se redirija hacia las térmicas en momentos de alta demanda

También subrayó que cada planta debe contar con su combustible de respaldo disponible, en especial ante los riesgos que enfrenta la actividad industrial

El vocero advirtió que, en escenarios de escasez, podría terminar privilegiándose a las generadoras por encima de la industria, aun cuando existan acuerdos de suministro ya firmados

El reto logístico del diésel

Durante su intervención, el representante de Asoenergía señaló que el transporte de diésel hacia las termoeléctricas plantea dificultades operativas que no deben ser subestimadas

Explicó que el abastecimiento de las plantas alimentadas por gas no enfrenta las mismas complejidades que aquellas que dependen de combustibles líquidos para operar en épocas secas

Según dijo, el desafío no es solo contar con el combustible, sino moverlo y distribuirlo a tiempo para que las plantas de respaldo puedan entrar en funcionamiento cuando sea necesario

Rodríguez pidió a las autoridades energéticas vigilar las cadenas de distribución para que el uso del combustible no termine afectando la producción industrial

Presión climática sobre el sistema

La preocupación gremial surge luego de la confirmación de la consolidación del fenómeno de El Niño en Colombia por parte de las autoridades ambientales y meteorológicas

Los reportes técnicos registran temperaturas superiores a los 2 grados Celsius en la región Pacífica y proyectan un evento de fuerte intensidad que podría extenderse hasta los primeros meses de 2027

La reducción de lluvias golpea a las regiones Andina y Caribe, mientras que en la Pacífica se observan caídas frente a los promedios históricos. En la Orinoquía y la Amazonía también se reportan episodios de sequía y mayor riesgo de incendios de cobertura vegetal

La menor disponibilidad de agua en las cuencas reduce la generación hidroeléctrica en los embalses y obliga a aumentar el peso de las térmicas dentro de la matriz eléctrica

El impacto también se extiende al campo, por la falta de agua para riego, y a la navegabilidad en los ríos Magdalena y Cauca

Ante este panorama, el Gobierno nacional mantiene activa la Alerta Temprana Nacional a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, con prioridad en el abastecimiento de agua potable en municipios vulnerables y en la atención de contingencias forestales