Un operativo conjunto entre la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) y la Secretaría de la Defensa Nacional concluyó con el aseguramiento de un cultivo no autorizado de marihuana ubicado en una propiedad de 250 metros cuadrados en la localidad de Gustavo Díaz Ordaz, ubicada al norte del municipio de San Quintín, Baja California. La intervención tuvo lugar el pasado viernes 24 de julio por la tarde.
La dependencia encargada del caso fue el Ministerio Público Federal, ante quien se solicitó una orden de cateo para continuar con las diligencias correspondientes.
El olor del enervante delató la ubicación
De acuerdo con los partes oficiales, los efectivos transitaban por un camino de terracería cercano a la Carretera Transpeninsular cuando percibieron el aroma distintivo de la planta prohibida. Dicho olor se propagaba desde el interior del terreno hacia la calle, sin que la cobertura de malla sombra lograra impedir su dispersión.
Desde la entrada, los elementos de la FESC examinaron visualmente el recinto sin acceder al mismo. La información obtenida desde afuera fue suficiente para justificar el aseguramiento.
Evidencia encontrada en el sitio
Al observar a través de la puerta, los agentes identificaron diversas bolsas de polietileno destinadas a viveros que contenían brotes de cannabis de unos 10 centímetros de altura —plantas recién germinadas que aún no se habían trasplantado al terreno—. En la parte posterior del predio se observaban múltiples especímenes con un crecimiento notablemente más avanzado.
Asimismo, se encontró un depósito con capacidad de mil litros de agua, infraestructura que presumiblemente servía para el riego de la siembra. La coexistencia de vegetación en diferentes fases de desarrollo sugería un esquema de producción continua y escalonada.
Además del área de cultivo, se localizó un espacio habilitado para que personas permanecieran en el sitio. Este refugio contaba con una mesa, implementos de cocina, un garrafón con agua, una maleta, un colchón y un sillón. La configuración del lugar indicaba que alguien atendía el plantío de manera habitual.
Tras finalizar la revisión —en la que no se halló a ningún individuo—, los efectivos de la FESC y la Defensa resguardaron la propiedad y gestionaron una Orden Técnica de Investigación ante el Ministerio Público Federal para avanzar en el procedimiento legal.
No se ha determinado si la operación estaría vinculada a algún grupo delictivo organizado.
Aunque en el estado estadounidense de California el uso y comercialización de marihuana cuentan con legitimidad legal, del lado mexicano de la frontera las autoridades siguen combatiendo el cultivo clandestino de esta sustancia. En Baja California, producir, trasladar y vender la planta sin permiso oficial constituye una infracción federal, sin importar la normativa vigente al otro lado de la frontera.
Marina elimina cientos de miles de plantas en Tijuana
El caso de San Quintín fue uno de varios operativos contra el cultivo ilícito de marihuana realizados en Baja California durante el fin de semana. Personal de la Secretaría de Marina halló y erradicó dos sembradíos en la zona sur de Tijuana que cubrían una extensión combinada de 12 mil 550 metros cuadrados.
Según las cifras oficiales, se contabilizaron cerca de 291 mil plantas de cannabis con un peso aproximado de 44.5 toneladas. Las especímenes fueron eliminadas por incineración, siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de acciones.
Previamente a la destrucción, se obtuvieron muestras representativas que quedaron bajo custodia de las autoridades ministeriales. Dicha evidencia será utilizada para conformar la carpeta de investigación y establecer quiénes son los propietarios de los terrenos y sus posibles responsabilidades penales.