Michelle Bachelet volvió a ocupar un lugar central en la política chilena después de responder “Yo creo que sí” cuando le preguntaron si podía aspirar a una nueva presidencia. Aunque todavía no confirmó una candidatura, su respuesta activó a la centroizquierda y obligó al gobierno de José Antonio Kast a considerar un escenario hasta ahora hipotético

La declaración se produjo menos de tres semanas después de que retirara su postulación a la Secretaría General de las Naciones Unidas, luego de obtener resultados adversos en las consultas informales del Consejo de Seguridad

“Quienes pensaban que después de esto me iba a ir para la casa, les tengo una mala noticia. Eso no va a pasar”, había advertido el 30 de septiembre, durante un acto en La Pintana que reunió a seis partidos de oposición

La candidatura internacional de Bachelet no contó finalmente con el respaldo del gobierno chileno. La administración de Kast había retirado ese apoyo en marzo

Una figura para ordenar a la oposición

A los 75 años, la expresidenta cerró su apuesta internacional y encontró a los partidos que gobernaron durante la administración de Gabriel Boric atentos a su próximo movimiento. Bachelet ocupó la presidencia entre 2006 y 2010 y entre 2014 y 2018. También dirigió ONU Mujeres y fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

Aunque faltan más de tres años para las elecciones de 2029, distintos sectores opositores volvieron a verla como una posible figura de convergencia frente a Kast

El analista Roberto Munita sostiene que la izquierda aún no consiguió construir liderazgos ni una propuesta programática común durante sus primeros siete meses como oposición. A su juicio, Bachelet puede contribuir a sacar a ese espacio del “letargo”

El presidente Kast también se refirió al debate. Durante un encuentro con empresarios en Valdivia, recordó que llegó a La Moneda en su tercer intento: “Yo decía la tercera es la vencida y aquí estoy, con perseverancia, con coraje”

El mandatario consideró legítima la aparición de nuevos liderazgos, aunque pidió revisar las reformas tributaria, laboral y educacional impulsadas durante el segundo gobierno de Bachelet

Respaldo, críticas y prudencia electoral

En la derecha sorprendió lo temprano de la discusión, pero algunos dirigentes admiten que Bachelet conserva respaldo ciudadano y capacidad para articular a sectores dispersos

La diputada Ximena Ossandón la describió como una dirigente “articuladora, querida y que es capaz de organizar todo un sector”. En cambio, la diputada Paulina Muñoz cuestionó la viabilidad de sus aspiraciones y la calificó como “experta en levantar candidaturas que no tienen piso”

Desde la oposición, el senador Iván Flores consideró “fantástico” que la expresidenta pusiera su nombre a disposición, porque, según planteó, actualmente falta liderazgo

El Frente Amplio también recibió positivamente su aparición, aunque su presidenta, Gael Yeomans, evitó anticipar una definición presidencial. La legisladora señaló que todavía queda un largo camino antes de discutir candidaturas y priorizó el debate del Presupuesto 2027 y la construcción de una alternativa de gobierno

Los presidentes de los partidos opositores, además, acordaron reunirse con Bachelet por invitación de su fundación. El encuentro buscará evaluar cómo coordinarse frente a la administración de Kast

Para Munita, Bachelet podría funcionar como puente entre el socialismo democrático y el bloque integrado por el Frente Amplio y el Partido Comunista, sectores que terminaron el gobierno de Boric con desconfianzas y disputas internas

El analista Felipe Aguilar también considera que la expresidenta es una de las pocas figuras con trayectoria suficiente para promover un acuerdo amplio. La incógnita, afirmó, será la reacción del Frente Amplio y del Partido Comunista y su disposición a aceptar ese papel integrador

La coordinación con Gabriel Boric

Gabriel Boric contribuyó a reforzar la presencia pública de Bachelet durante el homenaje realizado en La Pintana. Allí recordó las críticas que le había formulado cuando era dirigente estudiantil y diputado, y destacó la generosidad con la que ella recibió a quienes la cuestionaron

Días antes, ambos habían firmado una declaración contra la adhesión de Chile al Escudo de las Américas, en la que pidieron a Kast reconsiderar la decisión

Así, los dos expresidentes adoptaron una posición común frente al gobierno, pese a representar generaciones diferentes de la izquierda. Aguilar estima que Boric busca conservar un papel relevante en el reordenamiento opositor y que, en un eventual escenario, ambos podrían impulsar una primaria para conformar una lista amplia y competitiva

Las cifras y el desafío del recambio

Por ahora, las encuestas no ubican a Bachelet al frente de la carrera. El Panel Ciudadano UDD le asignó 15% en un escenario con cinco candidatos, detrás de Johannes Kaiser, con 21%; Boric, con 19%, y Franco Parisi, con 18%. En una medición con nueve nombres, obtuvo 8%. El sondeo fue realizado entre el 2 y el 4 de octubre y divulgado el 5, antes de su declaración

El académico Luis Felipe Vergara considera que la oposición necesita una conducción capaz de superar su fragmentación. El principal desafío, explicó, será reunir al socialismo democrático y la Democracia Cristiana con el Frente Amplio y el Partido Comunista bajo un objetivo compartido

También permanece abierta la cuestión del recambio. Munita identifica posibles figuras en las alcaldías, el Congreso y el gabinete de Kast, pero sostiene que ninguna logró todavía construir un relato sólido y convincente ante la ciudadanía

De aquí a 2029, los partidos deberán definir una candidatura y los acuerdos que la sostendrán. En el corto plazo, la reunión con Bachelet plantea una pregunta más inmediata: si la oposición podrá actuar de manera coordinada frente a Kast. Boric dio señales de acercamiento y la expresidenta dejó abierta su disponibilidad, pero las diferencias programáticas y de liderazgo aún no están resueltas