El municipio de Bajo Baudó, en Chocó, quedó en una situación crítica después del sismo de magnitud 7,4 que sacudió el departamento el lunes y que, además, estuvo acompañado por un vendaval, lluvias intensas y la marea más alta del año
El alcalde Faustino Murillo explicó que toda la población resultó impactada, desde Cuevita hasta Orpúa, y señaló que las viviendas, las escuelas y la red de salud sufrieron daños graves. También reportó interrupciones en el servicio de energía y en el acceso a agua potable
Murillo afirmó que la ayuda humanitaria se ha quedado en Quibdó y no ha llegado al territorio. Según dijo, el municipio cuenta con aeropuerto y puerto, lo que permitiría el ingreso directo de helicópteros, aviones y barcos con insumos para atender la emergencia
Entre las necesidades más urgentes mencionó techos, zinc, varillas, colchonetas, carpas, tanques de agua, combustible y materiales de construcción. También pidió reparar muelles y embarcaderos, restablecer el servicio eléctrico y atender los daños en los puestos de salud de los corregimientos
El alcalde sostuvo además que más de diez escuelas quedaron afectadas y que los estudiantes siguen sin clases por decisión de la Secretaría de Educación. En paralelo, el balance departamental indica que 43.858 personas han resultado afectadas por el sismo del 10 de agosto, con 13 fallecidos, 310 heridos, 3.138 viviendas destruidas y 19.186 con daños de distinta gravedad
La Gobernación también reportó afectaciones en 267 instituciones educativas y 10 puentes vehiculares, mientras continúa la distribución de ayudas en los 29 municipios impactados