Un intervalo que los deja en suspenso
375 becarios que se anotaron para ingresar a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico del Conicet piden que se extiendan sus becas posdoctorales hasta que se resuelva la convocatoria. El reclamo apunta a evitar que queden sin ingresos ni continuidad laboral mientras esperan una definición que, según estiman, puede tardar varios meses y hasta dos años
La situación golpea a investigadores que ya atravesaron una beca doctoral y luego otra posdoctoral, con varios años de formación y trabajo científico acumulado. Ahora, al llegar al final de esa etapa, enfrentan una transición incierta en la que no saben si podrán seguir en la academia o si deberán reconvertirse
Trayectorias frenadas
Débora Décima, cientista social tucumana, quedó fuera del listado de 2023 cuando se redujo a la mitad la cantidad de cargos anunciados para esa convocatoria. Durante ese tiempo logró permanecer en el sistema científico con una beca posdoctoral, pero ese respaldo vence ahora, mientras aguarda el resultado del nuevo llamado
Federico Lindenboim, doctor en Ciencias Sociales, explicó que el problema se agrava porque la publicación de los resultados puede extenderse mucho más que la duración de la beca. Dijo además que, tras consultar por una prórroga, le respondieron que no sería concedida y que buscara otro empleo
Entre la sobrecalificación y la salida forzada
Muchos de los becarios dicen quedar atrapados entre dos obstáculos: tienen una formación alta para tareas ajenas a la investigación, pero no cuentan con la experiencia que suele exigirse en otros sectores. Esa combinación los empuja a aceptar trabajos temporarios, a buscar horas de clase o a explorar empleos fuera de su especialidad
Lindenboim relató que comenzó a buscar horas de docencia en universidades y escuelas secundarias y que también envió currículums para tareas gastronómicas. En su caso, la espera lo dejó en una zona de transición donde todavía no logra sostener un salario estable
La posibilidad de irse
Rocío Guichón, doctora en bioarqueología, también enfrenta la posibilidad de dejar el país. Su trabajo se centra en restos humanos y en el estudio de cómo vivían y se adaptaban antiguas civilizaciones. Aunque no era su primera opción, dijo que ya analiza alternativas en centros de investigación de Inglaterra, España, Italia y Brasil
La investigadora contó que intentó conseguir empleo en docencia y en ámbitos forenses, pero sin resultados firmes. Para ella, la demora en la convocatoria no solo posterga decisiones personales: también interrumpe líneas de trabajo y debilita equipos que venían sosteniendo investigaciones en curso
Un reclamo por continuidad
El grupo de becarios pidió reuniones con el directorio del organismo durante sus encuentros quincenales, pero no obtuvo una respuesta favorable. En la última movilización al Polo Científico, en Palermo, reclamaron una audiencia formal junto con integrantes de la comunidad científica y legisladores
El trasfondo del conflicto es presupuestario. Las autoridades del organismo sostienen que no hay fondos suficientes para prorrogar estas becas, aunque admiten que entre la finalización de una etapa y el ingreso efectivo a la carrera puede pasar más de un año. Los becarios, en cambio, sostienen que ese vacío pone en riesgo años de formación y el futuro de sus investigaciones