El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, sostuvo en una conversación pública que deberían ejecutarse “30 a 40” asesinatos selectivos por noche en Gaza. Sus dichos se conocieron el domingo y se difundieron con rapidez
Un mensaje de extrema dureza
Ben Gvir hizo estas declaraciones en un podcast junto a Rom Braslavski, un exrehén que estuvo retenido en Gaza. Mientras repasaban la respuesta israelí al ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, el ministro cuestionó la reducción reciente de los bombardeos
“Es un secreto a voces, no estoy de acuerdo con el primer ministro”, dijo. Luego agregó que, a su juicio, debían realizarse asesinatos selectivos en Gaza “todas las noches”, sin limitarse a quienes representaran una amenaza inmediata
También afirmó que hay personas en Gaza “que no merecen vivir” y llegó a decir que “ni siquiera son personas”
Más poder político, menos control militar
Ben Gvir no tiene autoridad sobre el ejército ni puede ordenar ataques sobre Gaza, pero es una figura muy influyente dentro del gobierno. Controla áreas clave del aparato de seguridad, entre ellas la policía nacional y el sistema penitenciario
En el pasado, él mismo se ufanó de reducir las raciones de alimentos para presos palestinos. En 2025, el máximo tribunal de Israel resolvió que el servicio penitenciario bajo su mando privaba a los detenidos palestinos de una dieta mínima de subsistencia
Rechazo a la tregua y agenda de expulsión
En la misma intervención, Ben Gvir defendió la emigración masiva de palestinos desde Gaza y la reinstalación de asentamientos israelíes en la Franja. Dijo que ve “todo Gaza” como territorio israelí y pidió que los palestinos sean enviados a “sus países”
Hace dos décadas, Israel se retiró de Gaza y desmontó 21 asentamientos judíos en el bloque conocido como Gush Katif. Ben Gvir reclamó volver a establecer presencia israelí “en toda Gaza”
Sus dichos se producen en un contexto de alta tensión política. Durante los últimos días, el ejército israelí redujo la intensidad de sus ataques en medio de la discusión sobre la tregua impulsada por Donald Trump, que prevé una entrega gradual de armas por parte de Hamas y una retirada israelí paulatina
Hamas aceptó el acuerdo, aunque condicionó la entrega de su armamento más pesado a la creación de un Estado palestino. El gobierno de Benjamin Netanyahu rechaza esa exigencia y sostiene que Israel no se retirará de sus posiciones en Gaza hasta que Hamas quede completamente desarmado