Un pasado familiar marcado por la persecución a Escobar
Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, es hijo de Humberto Coral Caballero, capitán de la Policía e integrante del Bloque de Búsqueda que participó en el operativo que llevó a ubicar a Pablo Escobar en Medellín. El capo murió el 2 de diciembre de 1993 y su padre fue asesinado el 22 de abril de 1994, a los 32 años, cuando llevaba 15 años en la institución
Con el tiempo, Coral convirtió esa historia familiar en una parte central de su público. En 2023 publicó El día que mataron a mi padre, un libro en el que reconstruyó el crimen y el contexto en que ocurrió
La solicitud de asilo y la larga espera
Coral ingresó a Estados Unidos en diciembre de 2015 con una visa B1/B2. Luego presentó una solicitud de asilo en marzo de 2016, antes de que venciera el plazo de permanencia que las autoridades le atribuían a ese permiso
Él sostuvo que pidió protección por amenazas vinculadas con la situación que vivía en Colombia y por la muerte de su padre. El trámite quedó pendiente durante años, mientras el activista obtuvo un permiso de trabajo que renovó en distintas oportunidades
Más tarde, Christopher Landau afirmó que ese documento se había concedido en los últimos días de la administración de Barack Obama y que se prorrogó durante cerca de una década. También cuestionó que el caso reuniera los requisitos para acceder a protección en Estados Unidos
Detención, deportación y cruce político
En junio, Coral fue detenido en Arizona tras participar en actividades políticas contra Abelardo De La Espriella, entonces candidato presidencial colombiano. El caso escaló cuando Marco Rubio señaló que desde territorio estadounidense el activista realizaba acciones que afectaban los intereses de política exterior de Washington
Un memorando del secretario de Estado indicó además que Coral había usado su presencia en Estados Unidos para respaldar al gobierno de Gustavo Petro y para actuar contra sus opositores. También mencionó acciones judiciales impulsadas contra De La Espriella
Después de permanecer detenido alrededor de un mes, Coral regresó a Colombia el 16 de julio. A su llegada a Bogotá, anunció que renunciaba a seguir con su pedido de asilo
La nueva ofensiva de Landau
El 24 de agosto, Landau volvió a referirse al caso en X y lo presentó como ejemplo de un supuesto uso abusivo del sistema de asilo. Dijo que en Estados Unidos y en el mundo hay cansancio frente a las solicitudes que considera falsas
También recordó que el asilo está previsto para personas perseguidas por motivos como raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social u opinión política. Según su interpretación, Coral ingresó con una visa de turista, pidió asilo poco antes de que venciera su estadía autorizada y mantuvo un permiso laboral durante años
La acusación de Landau no implica una condena judicial por fraude. Coral, por su parte, sostuvo que entró legalmente al país, que presentó su pedido dentro del plazo y que durante años contó con documentación para trabajar. El 21 de junio publicó una carta titulada Hablar no es un crimen, en la que afirmó que nunca cometió un delito y que las ideas no se encarcelan