Un jurado estadounidense ordenó a Boeing pagar US$ 29 millones a la familia de Michael “Mick” Ryan, un ingeniero irlandés de la ONU que murió en el accidente de un 737 MAX 8 en 2019

La demanda fue impulsada por sus familiares tras la tragedia del vuelo ET302 de Ethiopian Airlines, en la que murieron 157 personas. Ryan trabajaba para el Programa Mundial de Alimentos y era padre de dos hijos; integraba el grupo de 21 empleados de Naciones Unidas que perdieron la vida en ese siniestro

Una cadena de fallas que llegó a los tribunales

El accidente de Ethiopian Airlines ocurrió pocos meses después del desastre de un 737 MAX 8 de Lion Air, en Indonesia, que dejó 189 muertos en octubre de 2018

En 2019, Boeing reconoció que un software del avión había contribuido a ambos episodios. Desde entonces se multiplicaron las demandas civiles, aunque la mayoría terminó en acuerdos cuyos términos no fueron divulgados

Este fue el primer juicio civil vinculado con ambos accidentes que llegó a instancia de jurado en noviembre de 2025. En ese proceso, se asignaron US$ 28,45 millones al viudo de otra víctima. Más tarde, en mayo, la familia de una joven estadounidense de 24 años recibió una compensación de US$ 49,5 millones