Josep Borrell ha cargado este lunes contra la reacción de la Unión Europea ante la crisis migratoria en Ceuta y ha lamentado lo que considera una falta de solidaridad con España
En unas declaraciones en Santander, el exalto representante de la UE para Asuntos Exteriores afirmó que solo Francia, Portugal, Irlanda y Luxemburgo respaldaron al Gobierno español. A su juicio, esa respuesta dejó en evidencia la debilidad del apoyo europeo ante un problema que afecta a una frontera exterior común
Crítica a la reacción europea
Borrell sostuvo que lo que más le preocupa de lo ocurrido en Ceuta no es solo el episodio en sí, sino la respuesta política dentro de la UE. Según dijo, varios socios comunitarios reaccionaron con alarma cuando, en su opinión, lo que correspondía era mostrar respaldo a España frente a lo que volvió a definir como un ataque híbrido, no militar
También se refirió a la iniciativa diplomática impulsada por Italia y por Giorgia Meloni, secundada, según recordó, por el canciller alemán Friedrich Merz y por otros 22 dirigentes europeos en una carta dirigida a Ursula von der Leyen, Antonio Costa y al primer ministro irlandés. Ese texto, dijo, evidenció el abandono de la solidaridad europea
En esa misma línea, señaló que Roma llegó a pedir la suspensión de España del espacio Schengen y que después aplicó de forma unilateral una restricción contra el país, medida que fue respondida por Madrid
Defensa del Gobierno español
El exministro defendió la actuación del Ejecutivo y aseguró que está actuando correctamente. A su juicio, la respuesta debe sostenerse sobre la aplicación de la ley, no sobre una expulsión masiva reclamada desde fuera
Borrell admitió que hacer cumplir las normas será una tarea difícil y lenta, pero insistió en que exigirá unidad política dentro de España y una llamada de atención a Bruselas, porque la Comisión, dijo, no ha pedido la solidaridad necesaria
Salida legal y cooperación con Marruecos
Sobre la salida a la crisis, Borrell defendió que las personas que han llegado de forma irregular deben ser devueltas a Marruecos por los cauces legales y sin vulnerar la normativa
Además, destacó la cooperación con el país vecino y sostuvo que, sin ese trabajo conjunto, la gestión de la frontera sería imposible y mucho más difícil e injusta