La ONG Prisoners Defenders denunció que el gobierno de Botsuana sostiene y financia, con pleno conocimiento, un esquema de explotación sobre médicos cubanos desplegados en su territorio
Según el informe, Botsuana paga 3.500 euros mensuales, equivalentes a 4.094,65 dólares, por cada especialista. De ese monto, el profesional recibe 1.000 dólares, mientras el 75,58% restante va a las autoridades cubanas
Pagos conocidos y una diferencia millonaria
Javier Larrondo, presidente de la organización, afirmó que el país africano no puede alegar desconocimiento porque el convenio bilateral obliga a detallar en cada factura qué parte corresponde al médico y qué parte se transfiere a Cuba
El contingente activo estaría compuesto por 90 profesionales de la salud. Con esas cifras, el flujo anual hacia las arcas cubanas rondaría los 4,21 millones de dólares, según la estimación incluida en el informe
La organización agregó que el gobierno de Duma Boko no ha explicado qué partida presupuestaria cubre la diferencia entre lo pactado inicialmente y el número real de plazas ocupadas
Brecha salarial frente al mercado local
Los documentos administrativos del Princess Marina Hospital, con copia al Ministerio de Finanzas de Botsuana, reflejan pagos a los médicos cubanos desde al menos 2020, de acuerdo con el reporte
Prisoners Defenders sostiene además que la diferencia con los salarios locales es marcada: un especialista botsuanés de escala E2 puede cobrar entre 4.439 y 4.917 dólares mensuales, con complementos legales incluidos
En ese contexto, el médico cubano percibe entre el 20% y el 23% de esa remuneración
Control sobre la vida diaria
La ONG difundió también una resolución interna firmada el 3 de julio por el jefe de la misión cubana en Botsuana, que impone restricciones estrictas a los profesionales
Entre otras medidas, se les prohíbe salir de su distrito salvo por razones de trabajo o salud, recibir visitas en sus viviendas, dormir fuera de su residencia, relacionarse con cubanos ajenos a la brigada, adquirir o conducir vehículos y salir por la noche
El texto considera falta grave la divulgación de información sensible y autoriza inspecciones sorpresivas en las viviendas
Testimonios y presión legal
Los testimonios reunidos por la organización describen jornadas de entre 56 y 64 horas semanales, ausencia de voluntariedad en la mayoría de los casos y retiro del pasaporte por parte de las autoridades cubanas
También señalan temor a la vigilancia, restricciones de pernocta y la obligación de reportar posibles deserciones de compañeros
El informe añade que abandonar la misión o no regresar a Cuba al finalizarla puede acarrear penas de prisión bajo el Código Penal cubano, además de una prohibición de entrada al país por ocho años
Reclamos de la ONG
Prisoners Defenders pidió que los salarios se paguen de forma directa e íntegra a los médicos, que se abra una investigación con entrevistas confidenciales y sin presencia de funcionarios cubanos, y que se suspenda de inmediato la resolución interna de julio
La organización concluyó que la necesidad sanitaria de Botsuana no justifica mantener trabajadores sometidos a un régimen de coerción y retención salarial