En los primeros años de la Revolución de Mayo, la pelea no se libró solo en los campos de batalla. También hubo una disputa por el control de la información, la reputación de los líderes y la capacidad de imponer una versión legítima de los hechos. Ese es el centro de Conspiraciones. Noticias falsas y justicia revolucionaria en el origen de la Argentina, el libro más reciente de Beatriz Bragoni
La historiadora reconstruye un escenario en el que periódicos, panfletos, rumores y lecturas en voz alta funcionaban como vehículos decisivos para formar opinión. En una sociedad con altos niveles de analfabetismo, la información no circulaba solo entre lectores: también se difundía en pulperías, tertulias y espacios públicos, donde terminaba transformada en comentario político
Una guerra de papeles
Bragoni describe una verdadera guerra de plumas entre bandos revolucionarios. Desde el poder, el Directorio de Juan Martín de Pueyrredón buscó ordenar el espacio público y contener a sus detractores. Del otro lado, opositores organizados difundieron denuncias y versiones que apuntaban contra Pueyrredón, Bernardo O’Higgins y, en especial, José de San Martín
El libro sigue esas disputas a partir de periódicos y papeles de época como El Censor, El Duende de Santiago, El Independiente del Sud, El Hurón, El Eco de los Andes, La Gaceta de Buenos Aires y la Imprenta Federal. La investigación muestra que la pelea por la narrativa no era un asunto menor: contribuía a erosionar gobiernos, alimentar sospechas y profundizar fracturas internas
Legitimidad, censura y poder
Según Bragoni, la opinión pública funcionó desde temprano como un terreno de legitimación para los gobiernos revolucionarios. Por eso, junto con la promoción de mensajes favorables al proceso emancipador, también aparecieron mecanismos de control, censura y persecución contra voces disidentes
La autora subraya además el papel de algunos eclesiásticos en la difusión del llamado “sagrado sistema de la libertad”, así como la participación de mujeres que actuaron como intermediarias, espías o mensajeras en la circulación de información entre Buenos Aires, Montevideo, Chile y otros espacios de la revolución
San Martín y la posteridad
El libro también revisa la figura de San Martín y la construcción posterior de su imagen pública. Bragoni sostiene que hubo un proceso de exaltación de sus virtudes y de relegamiento de sus errores, primero en clave liberal y más tarde bajo lecturas de corte militarista
En ese recorrido, la autora sitúa al Libertador dentro de las tensiones políticas de su tiempo, incluidas sus coincidencias con la idea de una monarquía constitucional
Más que una biografía tradicional, Conspiraciones propone una lectura del período como una lucha por el relato, la autoridad y el sentido político de la revolución. En ese espejo del pasado, las noticias falsas no aparecen como una novedad contemporánea, sino como una herramienta ya presente en los orígenes del país