RÍO DE JANEIRO.– La carrera presidencial en Brasil se encamina a una disputa cerrada. A poco más de dos meses de las elecciones del 4 de octubre, las principales mediciones muestran a Luiz Inácio Lula da Silva y a Flávio Bolsonaro en una contienda muy pareja, con definiciones que hoy dependen del territorio y del margen de error de cada sondeo
Ventaja mínima para Lula a nivel nacional
Una encuesta nacional realizada entre el 24 y el 26 de julio ubicó a Lula por delante de Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje. El presidente obtendría el 47% de las intenciones de voto, contra el 43% del senador, una diferencia que entra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales
En primera vuelta, el actual mandatario también aparece mejor posicionado: reúne el 42% de las preferencias, seguido por Flávio Bolsonaro con el 33%. Más atrás figuran Ronaldo Caiado con el 6%, Renan Santos con el 5% y Romeu Zema con el 3%
El relevamiento muestra además un electorado bastante definido. Entre quienes ya eligieron una opción para la primera vuelta, el 73% dice que no cambiará su voto antes de octubre. Esa seguridad sube al 83% entre los votantes de Lula y al 82% entre quienes se identifican con el bolsonarismo
Río de Janeiro marca otra pulseada
En Río de Janeiro, el panorama se invierte levemente. Allí, Flávio Bolsonaro aparece con el 32% en primera vuelta, apenas por encima del 30% de Lula, aunque la diferencia también queda dentro del margen de error de tres puntos
En una eventual segunda vuelta en ese estado, el senador alcanzaría el 38% frente al 35% del presidente. El dato, otra vez, no alcanza para proyectar un ganador claro
Detrás de los dos principales postulantes, los demás nombres quedan lejos: Ronaldo Caiado reúne el 3%, mientras que Renan Santos y Romeu Zema llegan al 2% cada uno. Además, un 13% se declara indeciso y un 15% dice que votaría en blanco, nulo o que no participaría
Rechazo, desgaste y polarización
La medición en Río también expone el nivel de rechazo que arrastra la contienda. El 62% de los consultados dice que no votaría por Lula, frente al 54% que rechaza a Flávio Bolsonaro. En paralelo, el 57% desaprueba la gestión presidencial y el 37% la aprueba. En abril, esos números eran del 56% y el 38%, respectivamente
Otro dato refuerza el clima de polarización: el 64% considera que Lula no merece otros cuatro años en el poder, mientras que el 32% opina lo contrario
Ante la pregunta sobre qué resultado sería mejor para Brasil, el electorado se reparte entre varias opciones. El 27% prefiere un candidato ajeno a la política y a la polarización; el 26% quiere el regreso de la familia Bolsonaro al Palacio del Planalto; el 25% apoya una victoria de Lula y el PT; y el 12% se inclina por un postulante moderado, distante de la disputa entre petismo y bolsonarismo
Con la campaña en aceleración, el tablero sigue abierto y la elección promete resolverse en una competencia de final ajustado