La inscripción en SNAP, el mayor programa federal de ayuda alimentaria de Estados Unidos, cayó más de 13% en un lapso de 12 meses, un descenso mucho más brusco de lo que preveían las autoridades mientras empiezan a aplicarse los nuevos requisitos laborales y otras disposiciones aprobadas bajo la ley impulsada por Donald Trump

Entre quienes están perdiendo cobertura hay personas que ya no cumplen las condiciones más estrictas para recibir el beneficio, pero también beneficiarios que, según organizaciones de asistencia, sí podrían calificar y quedan fuera por no llegar a tiempo con los trámites o por no contar con la documentación requerida

Más controles, menos beneficiarios

Los nuevos datos federales muestran que SNAP pasó de 42,2 millones de beneficiarios en mayo de 2025 a 36,6 millones en mayo de este año. La baja empezó después del pico de 43,3 millones registrado en octubre de 2024 y se aceleró con la entrada en vigor de la reforma

El programa ayuda a más de uno de cada diez habitantes del país a comprar alimentos. En promedio, el beneficio mensual es de 344 dólares por hogar y se entrega a través de tarjetas de débito que solo pueden usarse para compras de comida

Las nuevas reglas amplían las exigencias de trabajo, voluntariado o estudio para la mayoría de los adultos que antes estaban exentos. Ahora alcanzan a personas de 55 a 64 años y a quienes tienen hijos de 14 a 17 años

Siguen exentos los mayores de 65, quienes tienen hijos menores de 14 y las personas con limitaciones de salud. Otros grupos, entre ellos personas sin vivienda, también quedaron alcanzados por la exigencia

Arizona, el caso más extremo

Arizona registró la mayor caída del país, con un desplome de 55% entre abril de 2025 y abril de 2026, lo que dejó a más de 400.000 personas sin ese apoyo. El estado atribuyó gran parte del retroceso a las dificultades para implementar los cambios federales, con más llamadas, más verificaciones y mayores trabas administrativas

Funcionarios estatales aseguraron que sumaron personal y habilitaron nuevas vías para enviar documentación en línea, con el objetivo de reducir el riesgo de que personas elegibles pierdan el beneficio

En Phoenix, LaDiamond Lopez contó que perdió la ayuda en enero, cuando le pidieron más papeles sobre ingresos y composición del hogar. Desde entonces, recortó comidas y dejó de pagar algunas cuentas para que sus hijos pudieran comer. Dijo que volvió a ser aprobada a fines de mayo, pero que después le reclamaron más documentos

La discusión sobre las causas

Para quienes respaldan la reforma, la baja en SNAP puede reflejar que más personas están dejando de depender de la asistencia porque mejoraron su situación económica. Para otras organizaciones, el principal problema es administrativo y no el incumplimiento de los requisitos laborales

En Florida, donde la caída interanual fue de 22%, autoridades estatales y entidades sociales señalaron además otro factor: inmigrantes con residencia legal que evitarían solicitar la ayuda por temor al endurecimiento de las políticas migratorias

Expertos también advierten sobre un impacto adicional cuando entre en vigencia, en octubre de 2027, una norma que obligará a los estados a asumir parte del costo de los beneficios si superan una tasa de error superior al 6%. Organizaciones de asistencia temen que algunos gobiernos estatales prefieran rechazar solicitudes antes que arriesgarse a equivocaciones

El golpe social de fondo

La merma en SNAP también puede afectar a otros programas vinculados. En algunos casos, los niños de hogares beneficiarios acceden automáticamente al almuerzo escolar gratuito y a otros apoyos nutricionales para madres, bebés y embarazadas si cumplen los requisitos

Mientras tanto, bancos de alimentos intentan aumentar las donaciones para cubrir una demanda en alza, aunque admiten que no pueden reemplazar la escala del programa federal

La preocupación es clara: cuando la ayuda alimentaria se achica, la presión se desplaza hacia las familias, las escuelas y las redes comunitarias, con menos margen para cubrir una necesidad básica