Las ventas de viviendas usadas en Estados Unidos volvieron a desacelerarse en julio, presionadas por precios récord y por las tasas hipotecarias más altas del último año, un combo que sigue complicando el acceso de los compradores al mercado
Más precios, menos margen
Las operaciones cayeron 1,7% respecto de junio y se ubicaron en una tasa anual ajustada por estacionalidad de 4,06 millones de unidades. El dato quedó apenas por encima de lo que proyectaban los economistas
En la comparación interanual, sin embargo, las ventas subieron 0,7%
Un mercado aún tensionado
El precio mediano de venta avanzó 2% frente al mismo mes del año pasado y llegó a 434.100 dólares, un nivel sin precedentes para un julio
La presión también vino por el financiamiento: la hipoteca fija a 30 años de referencia trepó la semana pasada a 6,69%, su punto más alto en poco más de un año. Fue el quinto aumento semanal consecutivo