California volvió a abrir el debate sobre los lectores automáticos de matrículas vehiculares. La Legislatura analiza ahora una propuesta que busca limitar el alcance de esta tecnología sin desarmar su uso policial
La iniciativa, impulsada por la senadora demócrata Sabrina Cervantes bajo el proyecto SB 1013, fija un tope de 30 días para conservar los datos. Solo se permitirá guardarlos por más tiempo si forman parte de una investigación activa o de la búsqueda de personas desaparecidas
El texto también incorpora exigencias de capacitación técnica y de seguimiento detallado sobre cada consulta realizada en el sistema. Además, prohíbe contratar a empresas que habiliten el acceso automático de autoridades federales a sus bases de datos
Los lectores de matrículas capturan en tiempo real las placas de los vehículos en circulación y cruzan esa información con bases policiales sobre autos robados o personas buscadas por la justicia. Los dispositivos se instalan en postes a la vera de las rutas o sobre patrullas oficiales
En California, al menos 230 departamentos de policía y oficinas del sheriff utilizan hoy esta red de vigilancia. Si el proyecto se aprueba, la normativa entraría en vigencia el 1° de enero de 2027
El antecedente del veto
El año pasado, Gavin Newsom bloqueó una propuesta muy similar. Esa versión obligaba a las fuerzas de seguridad a borrar todos los registros de matrículas en un plazo de 60 días
El gobernador sostuvo entonces que ese esquema podía dificultar la resolución de causas antiguas y afectar la localización de personas extraviadas. También pesó el costo de las auditorías exigidas por el Departamento de Justicia, que no tenía fondos previstos para financiar ese control
La nueva redacción intenta responder a esas objeciones con excepciones para casos vinculados con personas desaparecidas
Resistencia policial
Al menos 39 agencias policiales y sindicatos de oficiales rechazan el proyecto. Argumentan que los lectores de placas son una herramienta clave para combatir delitos y resolver casos complejos
Entre los ejemplos que citan figuran investigaciones por homicidios, robos bancarios y choques con fuga. También señalan que en Berkeley ayudaron a mejorar la resolución de robos y que en Tustin permitieron identificar y detener en un solo fin de semana a un sospechoso de asesinato
Para los opositores, fijar plazos demasiado estrictos podría eliminar evidencia útil antes de que los detectives lleguen a utilizarla