California aprobó una de las reglas más estrictas de Estados Unidos para reducir el riesgo de que los incendios forestales alcancen viviendas. La medida exige despejar la vegetación en los primeros 1,5 metros alrededor de cualquier estructura ubicada en zonas de peligro, un perímetro conocido como Zone Zero
La decisión apunta a frenar uno de los mecanismos más destructivos de estos siniestros: las brasas que el viento arrastra a larga distancia. Cuando esas partículas caen sobre material combustible pegado a una pared o bajo un alero, una casa puede incendiarse en pocos minutos
Una franja clave para frenar el fuego
Estudios sobre incendios previos en el estado mostraron que las viviendas con vegetación concentrada muy cerca de sus muros exteriores tuvieron más probabilidades de ser destruidas. Incluso plantas con follaje verde pueden arder bajo esas condiciones
La norma también busca reforzar el llamado defensible space, el espacio defendible que facilita el trabajo de los bomberos y reduce la intensidad del fuego alrededor de la propiedad
Qué se permite y qué no
El texto final adoptó una posición intermedia frente a una propuesta más dura. La versión aprobada permite césped, flores y plantas no leñosas de hasta 46 centímetros de altura, salvo las ubicadas directamente bajo los aleros del techo
Los árboles siguen permitidos, pero sus ramas deberán mantenerse podadas a al menos 1,5 metros de cualquier estructura
La regulación entra en vigencia de inmediato para las construcciones nuevas. En las viviendas ya existentes, la aplicación obligatoria no comenzará antes de 2029. En total, la medida alcanzará a casi 2 millones de hogares en todo el estado
Resistencia y dudas sobre la aplicación
Los encargados de hacer cumplir las reglas serán los inspectores locales de bomberos y los organismos estatales. Aun así, la norma generó reparos entre funcionarios y vecinos por el margen de interpretación que deja en algunos casos
Parte de la oposición advierte que la medida tendrá costos altos para los propietarios y que podría afectar espacios verdes y fauna urbana. El debate no es nuevo: iniciativas similares fueron rechazadas en Oregón y Washington tras una fuerte resistencia ciudadana
En California, el problema tiene antecedentes graves. Más de 57.000 viviendas y edificios fueron destruidos en la última década. Además, este verano tres incendios arrasaron más de 800 casas en barrios densamente poblados de Spokane, en Washington, y volvieron a encender la discusión sobre la preparación urbana frente al fuego
Un cambio que también toca al mercado asegurador
El estado ya exige a las aseguradoras ofrecer descuentos a los propietarios que adopten medidas de protección en sus viviendas. Con ese esquema, las autoridades buscan acelerar la adaptación de los hogares a incendios cada vez más destructivos
Pese a la aprobación, el debate sigue abierto. Para algunos especialistas, el plazo para las viviendas existentes y la flexibilidad del reglamento todavía dejan demasiado margen frente a un riesgo que crece cada año