OXNARD, California. El cierre de la concentración de los Cowboys en el sur de California dejó una certeza: Camden Brown siguió sumando méritos. El receptor novato firmó otra práctica productiva y coronó tres semanas de muy buenas señales para el equipo de Dallas
Para Brown, la experiencia tuvo un componente especial. Volvió a un entorno que ya conocía de su etapa universitaria, cuando Georgia Southern pasó por la misma zona antes de enfrentar a Fresno State y Southern California. Aquella visita ya le había dado visibilidad a un jugador de 1,88 metros y 93 kilos, capaz de producir en partidos grandes
En esos dos encuentros, el receptor registró siete recepciones para 130 yardas y tres touchdowns. Su capacidad para leer la trayectoria del balón y ajustar en el aire volvió a verse en su primer anotación ante Southern California, una muestra de atributos que también aparecieron en su estreno de pretemporada frente a Seattle
Ante los Seahawks, Brown atrapó tres pases para 62 yardas y dos touchdowns. En una de esas jugadas resistió el contacto para ganar posición; en la otra, resolvió con una recepción a una mano en la zona roja. Dak Prescott destacó justamente esa clase de atrapadas como un requisito clave para un receptor que quiere mantenerse en la liga
Más que jugadas llamativas
El rendimiento de Brown no se explica solo por los highlights. El coordinador ofensivo Klayton Adams subrayó su constancia en las rutas, en las salidas contra la presión y en el control del cuerpo al final de los recorridos. Ese nivel de repetición, señaló, ayuda a anticipar dónde estará disponible para el pase
Aun así, el panorama para quedarse en el roster es exigente. Dallas tiene a CeeDee Lamb y George Pickens como referencias principales, mientras Ryan Flournoy dejó señales positivas el año pasado. También llegaron Marquez Valdes-Scantling y Jonathan Mingo, dos nombres que fortalecen una competencia ya muy cargada
El entrenador Brian Schottenheimer fue prudente al evaluar el caso de Brown. El joven receptor ha respondido todos los días, pero todavía pelea en una habitación muy disputada. Por ahora, al menos, ya se metió en la conversación para un lugar en el plantel o en el equipo de práctica
Brown, por su parte, resumió el proceso como una etapa de aprendizaje constante. Llegó observando y fue creciendo con cada práctica. Hoy, su nombre dejó de ser una sorpresa para convertirse en uno de los focos a seguir en la ofensiva de Dallas