Jeffrey Epstein respondió en 2012 a un correo de Camilla Clark con una pregunta despectiva. Para entonces, ella buscaba inversores para un proyecto de pornografía orientado al público femenino. Aquella etapa forma parte de un recorrido personal y empresarial lleno de giros, y hoy convive con otro dato decisivo: Clark está casada desde 2022 con Dario Amodei, el director ejecutivo de Anthropic
El matrimonio había permanecido fuera del radar público hasta hace poco. En internet, el rastro de Clark es mínimo y hasta Claude, el chatbot de la empresa, desconocía que Amodei estuviera casado y quién era ella. Su nombre casi no aparece en la conversación pública, pese a que su presencia ha sido relevante alrededor del fundador de una de las compañías más vigiladas del sector
Un recorrido errático hasta Silicon Valley
Clark nació en 1979 en Reno, Nevada, y es cuatro años mayor que Amodei. Se casó a los 20 años con un arquitecto de 64, se divorció tres años después, no terminó la universidad, llegó a San Francisco en 1999 y atravesó al menos una bancarrota. También pasó por intentos empresariales fallidos antes de reconvertirse hacia proyectos vinculados con salud femenina e inteligencia artificial
Entre esas iniciativas hubo una aplicación de “dieta social” que después se transformó en una empresa de salud para mujeres con IA, capaz de integrar datos de teléfonos móviles, tarjetas de crédito, GPS y pulseras. Esa mezcla de ambición, adaptación y contactos la fue acercando a las redes de poder de Silicon Valley
De Epstein a Anthropic
Un intermediario clave fue John Brockman, que la presentó a Epstein en 2011. Al año siguiente, Clark intentó conseguir financiación para su proyecto de pornografía de lujo, pero no obtuvo el apoyo que buscaba. Más tarde, en 2014, conoció a Amodei y comenzó la relación que los llevaría al matrimonio
Antes de eso, Clark había sido pareja de Eric Schmidt, exdirector ejecutivo de Google, entre 2011 y 2014. Schmidt fue quien presentó a la pareja y también uno de los primeros inversores en Anthropic, después de que Amodei y otros ingenieros dejaran OpenAI para fundar la compañía
Una influencia silenciosa
Anthropic se ha presentado como un laboratorio prudente, más centrado en la seguridad que en la velocidad comercial. Amodei ha construido esa imagen con alertas sobre los riesgos de la inteligencia artificial, incluso al enfrentarse a autoridades por la vigilancia masiva y las armas autónomas
En ese contexto, Clark ha pasado a ser descrita como una asesora cercana y una defensora privada de su marido. Su capacidad para tejer relaciones la ha acercado a inversores y figuras influyentes de Silicon Valley, en un momento en que la expansión de Anthropic puede convertir a la pareja en una de las más ricas de la industria