Un esquema de fraude bancario terminó con la captura de seis hondureños en Tegucigalpa, Danlí y San Pedro Sula. Las autoridades los señalan como presuntas mulas financieras en una maniobra que permitió mover L586,579, unos USD 21,857, en apenas 41 minutos

Un engaño que empezó con el bloqueo de la cuenta

El caso se originó después de que la víctima recibiera L450,000, equivalentes a unos USD 16,767, por un préstamo depositado en su cuenta de ahorros

Según la investigación, luego le bloquearon el acceso a su banca en línea. Más tarde recibió una llamada en la que le pidieron usuario y código de token para, supuestamente, restablecer el servicio

Con esos datos en poder de terceros, habrían tomado control de la cuenta y activado el siguiente paso del fraude

Diecisiete movimientos en menos de una hora

Los investigadores contabilizan 17 transferencias digitales realizadas en 41 minutos. El dinero fue distribuido a cuentas de distintas instituciones financieras, una dinámica pensada para dificultar su rastreo y acelerar el vaciado de los fondos

Las autoridades sostienen que ese movimiento rápido reduce la posibilidad de que la víctima detecte a tiempo la operación y logre frenar las transacciones

El papel de las presuntas mulas financieras

Las personas detenidas habrían puesto sus cuentas bancarias a disposición para recibir y mover el dinero, presuntamente a cambio de una comisión

Los identificados son Elvin Ernesto Osorto Galo, Cheryl Ubaldina Soto Ponce, Guillermo Exsal Ferrera Díaz, Enma Yaneth Torres Hernández, Gloria Mabel Rivera Medina y Elsa Alejandra Fúnez Aguilar

Todos mantienen la presunción de inocencia mientras el proceso judicial determina su responsabilidad

La ruta digital dejó rastros

Aunque el objetivo del esquema era dispersar el dinero, cada transferencia dejó registros: hora, cuenta receptora, movimientos posteriores y otros datos útiles para reconstruir la operación

Con esa trazabilidad, los investigadores ubican las cuentas que habrían recibido los fondos y avanzan en la identificación de quienes organizaron el engaño inicial

Los seis detenidos son investigados por acceso no autorizado a sistemas informáticos, estafa, receptación y asociación para delinquir

El caso refuerza una advertencia clave: ninguna entidad financiera debe solicitar por llamada contraseñas, usuarios, PIN o códigos de token

La pesquisa ahora busca determinar quién ejecutó el primer acceso y quién coordinó el traslado del dinero detrás de las cuentas usadas para el fraude