El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el Gobierno estudia una alternativa para reforzar el mercado hipotecario: utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) como fondeo de largo plazo para los bancos

La idea que quedó sobre la mesa no incluye la compra directa de hipotecas por parte del organismo. Según explicó el funcionario, se analizan mecanismos que resulten más eficaces para canalizar esos recursos hacia el sistema financiero

Plazos más largos para achicar el descalce

El objetivo es resolver uno de los principales problemas del crédito a largo plazo en la Argentina. Los bancos prestan a 20 o 30 años, pero en general se financian con depósitos de vencimiento mucho más corto

La alternativa en estudio consistiría en que el FGS coloque parte de sus fondos en plazos fijos de dos, tres, cuatro o cinco años. Esos recursos podrían asignarse mediante licitaciones entre bancos, que competirían ofreciendo distintas tasas

Con más fondeo de duración extendida, las entidades financieras tendrían mayor previsibilidad para otorgar hipotecas y podrían reducir el descalce entre lo que reciben y lo que prestan

La apuesta oficial es que esa disponibilidad de fondos aumente la oferta de crédito y, con el tiempo, ayude a mejorar sus condiciones

Expectativa en el sector inmobiliario

La iniciativa fue bien recibida por desarrolladores y especialistas del mercado inmobiliario, que ven en el crédito hipotecario una herramienta clave para reactivar la actividad

Para referentes del sector, la posibilidad de contar con financiamiento de largo plazo podría aportar liquidez y fortalecer la cadena de préstamos que hoy sigue limitada por la falta de fondos estables

También remarcan que, mientras se definen los mecanismos, la opción más inmediata sería que el FGS haga colocaciones a plazo en los bancos para inyectar liquidez y dar más previsibilidad al sistema

El Gobierno viene evaluando distintas fórmulas para que el FGS participe en el desarrollo del mercado de vivienda. La nueva alternativa mantiene a los bancos como originadores y administradores de las hipotecas, pero les suma una base de financiamiento más extensa en el tiempo